Obra de Rocío Tisera

lunes, marzo 22

Impensamientos varios

Obra de Héctor Alcides Arce


MI MEJOR AMIGO

Mi mejor amigo es un abogado, y mi peor enemigo también es un abogado. Y aclaro, por las dudas, que en ningún momento estuve hablando de dos personas diferentes.

NO LE TEMO A LA OSCURIDAD

No le temo a la oscuridad. A lo que yo le temo, es a los miles y miles de fantasmas, zombis, espectros, brujos, alienígenas y monstruos que en esa misma oscuridad se ocultan…

COLCHÓN

Hubo un tiempo en que solía guardar dinero bajo el colchón. Es impresionante la incomodidad y el insomnio que podían causar esos malditos papelitos debajo de uno. No me dejaban pegar un ojo en toda la noche.

ODIO MI TRABAJO

Odio mi trabajo, realmente lo odio. Y lo que más odio aún, es que lamentablemente no podría vivir sin ese maldito trabajo…

sábado, marzo 20

Hace Calor

Obra de Juan Juáres


Hace calor.
El aire se torna irrespirable.
Redondas y gordas
gotas de sudor
surcan mi frente,
mi cuello,
mi espalda,
mi pecho.
No puedo dormir,
ni estar despierto,
ni caminar,
ni sentarme.
Sed.
Siento sed.
Agua.
Necesito agua,
y beberla,
y sentirla mojando mi piel,
dando vida
a este cuerpo exhausto
que se encuentra perdido,
sin saber
si está en un desierto,
o en una calle fantasma,
o condenado
en el mismísimo infierno.
Hace calor.
Juro no recordar
haber sentido tanto,
pero tanto calor,
en alguna ocasión.

jueves, marzo 18

Lázaro

La resurrección de Lázaro - Obra de Sebastiano del Piombo (Siglo XVI)

Al día siguiente en que Jesús obrara en él el milagro de la resurrección, Lázaro se encontraba contemplando el mundo sentado en una gran roca que se hallaba sobre un monte amarillento y empinado. Él lloraba desconsoladamente y estaba solo, completamente solo. Tenía el precipicio a sus pies y lo observaba resignadamente, como sabiendo que nunca tendría el valor suficiente para saltar. Miró el cielo, aún con lágrimas en los ojos, y blasfemó una y otra vez con toda su furia y desesperación. “¡Maldito seas, Jesús! ¡Maldito Tú, Hijo de Dios!”. Lázaro llevaba un gran sufrimiento en su interior y no era para menos. Él sabía que pronto el Mesías sería sacrificado por los hombres de manera horrible y tortuosa. Lo sabía porque lo había vislumbrado en una especie de sueño, de pesadilla, en la que había caído durante esas horas en la que no se encontraba en este mundo. Y no quería estar presente para verlo. Hubiera preferido seguir estando muerto, ser olvido, ser nada, por toda la eternidad, a presenciar la muerte de su amado maestro. “¡Maldito seas, Jesús! ¡Maldito Tú, Hijo de Dios!”, grito Lázaro mientras se desataba una fuerte lluvia que lavaba su desencajado rostro.

martes, marzo 16

Compu



Creo que es hora de cambiar la compu. No porque este muy desactualizada. Sucede que todo lo que escribo en ella suena algo anticuado, muy gris, bastante melancólico. Son esas cosas raras que suceden a uno cuando le empieza a fallar la inspiración…

domingo, marzo 14

Cataclismo


Una noche, Niel tuvo un extraño sueño. Soñó que de la cúspide de una alta montaña brotaba el fuego más rojo que había podido observar durante su corta vida. Soñó que la tierra se estremecía cada vez con más intensidad, hasta que al fin el suelo se agrietó y comenzó a abrirse dejando ver profundos precipicios. Soñó que gigantescas olas ensombrecían las playas antes de derrumbarse e inundar toda la ciudad, toda la región, toda la isla… Niel, a pesar de ser solo un niño, comprendió pronto que todo aquello era más que un sueño: era en realidad una revelación. Y como era valiente y decidido, apenas terminó de vestirse, salió corriendo de su hogar rumbo a la plaza mayor, mientras no dejaba de gritar a viva voz: “¡El fin del mundo se acerca! ¡El fin del mundo se acerca!”. Obviamente nadie le prestó atención al pobre Niel, incluso algunos de los comerciantes allí instalados con sus tiendas lo sacaron a los empujones del lugar, ya que sus gritos molestaban a los clientes. El niño, triste, desanimado y muy cansado, volvió a su casa llorando, sabiendo que todo su esfuerzo había sido en vano.
Al día siguiente, la Atlántida, esa hermosa isla en la que vivía, desaparecería por completo bajo las furiosas olas del mar.

sábado, febrero 20

La casita del hornero


Yo ya había leído aquello de que “el hornero es el arquitecto de las aves”, o “el hornero es un pájaro que construye una casita en donde vivirá y criará a sus pichones”, pero esto ya me parece demasiado. A no ser que este hornero tenga una buena posición económica. ¿Será el dueño de esos campos que se ven detrás?

jueves, febrero 18

No tengo pasado

Obra de Gustavo Piñero



No tengo pasado. Es mentira que he vivido lo vivido por ese ser con el cual comparto mi nombre y mi apariencia. Es una falacia lo que dicen aquellos que me conocen. Yo nunca amé a esa mujer, por ejemplo, de quien no recuerdo ni su nombre ni su rostro. Yo no estuve aquella noche tan borracho como para romper los vidrios de todas las ventanas de su casa. De ser así lo recordaría. Yo no fui tan cruel, ni tan despiadado, ni tan imbécil, ni tan ingenuo, ni tan violento con ella, como suelen contar por ahí. Ese yo no fui, debería acordarme de ello si fuera así. Porque yo no tengo pasado, no tengo recuerdos. Ese fue otro. Otro ser con mi nombre y mi rostro. Por eso no creas lo que te dicen mis amigos de toda la vida. Yo tan solo doy fe, solo me hago cargo, de lo que estoy haciendo ahora. Ahora. En este preciso momento.

martes, febrero 16

Tocayos Célebres 5: Gustave Doré


La Divina Comedia



Enloquecimiento de Don Quijote



El ilustrador francés Gustave Doré (1832-1883) realizó grabados de gran inventiva y teatralidad que acompañan a muchas obras clásicas de la literatura mundial como por ejemplo “La vida inestimable del gran Gargantúa”, de François Rabelais (1853), “Cuentos extravagantes”, de Honoré de Balzac (1855), “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri (1861), “Don Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes (1863), “El Paraíso perdido” de John Milton (1865), “Las aventuras del barón de Münchhausen”, de Rudolf Erich Raspe (1866) y “la Biblia” (1866).
En las imágenes podemos ver dos geniales ilustraciones, una que realizó para “La Divina Comedia” y otra para “Don Quijote de la Mancha” (“Enloquecimiento de Don Quijote”).

domingo, febrero 14

Desangrando

" La ciudad despierta". Pintura de Umberto Boccioni

De pronto el cielo se abrió de par en par, y dejó ver por completo sus entrañas.
De Él, de su herida profunda, brotó una luz blanca que todo enceguecía y que desde las alturas chorreaba imparablemente. El cielo se estaba desangrando, salpicando la tierra con rayos, centellas y relámpagos. Miles de estrellas fugaces surcaban a su vez sobre nuestras cabezas y comencé a sentir como mi cuerpo ardía. Era imposible hallar un refugio, porque todo ya estaba en llamas, todo se incineraba. Mi rostro, totalmente enrojecido, se elevó lastimosamente y comencé a insultar a ese maldito cielo. Y cuando todo parecía que ese castigo cósmico sería interminable, poco a poco el cielo fue quedándose sin energía, sin vida. Y así, de una secuencia a otra, la oscuridad fue ganando espacios en las alturas y la única luz que quedó alumbrando era la que provenía del fuego que consumía todo lo que hallaba en la superficie. Luego de todo el caos vivido, comprendí que en ese momento era mi cuerpo quién se estaba desangrando, salpicando la tierra que ardía. Era mi sangre, la luz que brotaba de mis entrañas…

martes, febrero 2

Tocayos Célebres: Gustave Flaubert


El novelista francés Gustave Flaubert (1821-1880), encuadrado dentro de la escuela realista, es el autor de una de las obras maestras de la literatura de todos los tiempos: “Madame Bovary”, publicada en 1857. Flaubert se destaca por su continua búsqueda de la perfección literaria. En sus novelas realizaba una meticulosa observación y descripción de los detalles de la vida, teniendo como contrapunto una forma y un lenguaje románticos.
Estos son algunos pensamientos que le pertenecen:

-No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.
-El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí porque se nos escapa el presente.

sábado, enero 30



Nunca imagine que alguna vez tendría el valor de decirte que NO.
Nunca creí que sería capaz de rechazarte de la manera en que lo hice.
Pero bueno, ya puedes ir sabiendo como soy ahora, cuanto he cambiado en estos días y como serán las cosas de aquí en adelante.
Te dije NO, y por un instante el mundo dejo de girar.
Te dije NO, y por un momento, me sentí como si fuera el mismísimo rey de ese estático mundo que antes era de los dos, y que ahora es solo mío.

jueves, enero 28

Tocayos Célebres 3: Gustav Klimt



El pintor austriaco Gustav Klimt (1862- 1918) fue fundador de la Secesión vienesa, movimiento del Art Nouveau que buscó expresar las preocupaciones y las emociones del hombre de su época, teniendo como características estilísticas al erotismo y la desesperación. La imagen pertenece a una de sus obras más famosas: “El beso”, pintura realizada ente 1907 y 1908.

martes, enero 26

Tocayos Célebres 2: Gustavo Adolfo Becker



El poeta español Gustavo Adolfo Becker a pesar de haber vivido tan solo 34 años (nació en 1836 y murió en 1870) es considerado como una de las figuras más importantes del romanticismo y de la poesía moderna. A continuación, transcribo algunos de sus más recordados versos:

Antes que tú me moriré; escondido/ en las entrañas ya/ el hierro llevo con que abrió tu mano/ la ancha herida mortal./ Antes que tú me moriré; y mi espíritu,/ en su empeño tenaz,/ se sentará a las puertas de la muerte,/ esperándote allá./ Con las horas los días, con los días/ los años volarán,/ y a aquella puerta llamarás al cabo.../ ¿Quién deja de llamar?/ Entonces, que tu culpa y tus despojos/ la tierra guardará,/ lavándote en las ondas de la muerte/ como en otro Jordán;/ allí donde el murmullo de la vida/ temblando a morir va,/ como la ola que a la playa viene/ silenciosa a expirar;/ allí donde el sepulcro que se cierra/ abre una eternidad,/ todo cuanto los dos hemos callado,/ allí lo hemos de hablar.

Bueno, este es el segundo tocayo célebre que aparece en el blog. Cabe aclarar que la única finalidad que tiene estas menciones es la de recordar a todos aquellos “Gustavos” a quien admiro por sus obras (Bah! Más que admiración es envidia…) más que por compartir el mismo nombre.

domingo, enero 24

El Diego



El Diego levantando la Copa del Mundo en México 1986.
El Diego saludando a la tribuna en su último Mundial, el de Estados Unidos 1994.
Este año, en Sudáfrica, El Diego vuelve a participar en un Mundial de Fútbol, aunque en el rol de Director Técnico de la Selección. En Primera Ronda, Argentina debe enfrentar a Corea del Sur (en México 1986, con El Diego sufriendo las patadas coreanas, Argentina ganó 3 a 1), Nigeria (en EEUU 1994, con El Diego jugando un partido soberbio, Argentina ganó 2 a 1) y Grecia (también en EEUU 1994, con un gol de El Diego celebrado con un grito ante las cámaras de televisión, Argentina ganó 4 a 0). De clasificarse, en Octavos de Final puede encontrarse con Uruguay (en México 1986, con El Diego, también en Octavos, Argentina ganó por 1 a 0). De superar esta instancia, en Cuartos de Final podría jugar contra Alemania (en México 1986, con El Diego en su momento más glorioso, Argentina le ganó en la final 3 a 2). De salir todo bien, en Semifinales podría cruzarse con España y la Final, la jugaría, ni más ni menos, contra Brasil (en Italia 1990, con El Diego dando el pase-gol a Caniggia, Argentina ganó 1 a 0)
¿Volverá Maradona a elevar en alto la anhelada Copa del Mundo? Soñar no cuesta nada…

martes, enero 12

3 cortitas de Kafka



1- Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo, ¿Para que leerlo?
2- Lo importante es transformar la pasión en carácter.
3- Dormir, despertar. Dormir, despertar. Una vida miserable.

domingo, enero 10

Pequeña fábula de robots




Un robot plateado se encontraba inmóvil en medio de una inmensa sala vacía. De pronto, la compuerta se abrió, y un robot dorado ingresó rápidamente, repitiendo con ese desagradable sonido de timbre metálico que los caracteriza: "111010100". El robot plateado, de esa manera, se activó de repente, y le contestó con una voz muy débil: "01000101001". El recién llegado, automáticamente, se acercó a él, levantó bien alto lo que en términos humanos sería su mano derecha y la descargó con toda su potencia sobre el sitio en donde se encontraba el cerebro artificial de ese robot plateado. Luego de esto, el robot dorado, sin perder tiempo, se marchó del lugar, para no volver jamás a entrar a esa sala.

MORALEJA: No culpes a los robots de ser demasiado violentos y peligrosos. Culpa mejor al violento y peligroso humano que los programó.

viernes, enero 8

Tocayos Célebres: Gustavo Cerati




En una entrevista realizada por el diario La Voz del Interior (29/11/2009), Gustavo Cerati se refería sobre su último álbum “Fuerza Natural”, y en particular sobre uno de los cortes: “Déjà vu”. Ante la pregunta de si había experimentado la sensación de repetirse, Cerati respondió: “Uno se encuentra con ciertos patrones que se han convertido en clisés. Trato de sacármelos de encima, pero no es fácil, porque hablamos de estructuras en la forma de composición. Y son tan fuertes, que aparecen ante cualquier instrumento que tengas a mano, la guitarra, la computadora. La canción siempre se escribe sola por tus manierismos. Una canción sale tan rápido que es sospechosa. Es lo que pienso de los hits, de los temas que resuenan de esa forma. No reconozco con esto que una canción mía sea igual o parecida a otra. Pero todos tenemos déjà vu. También resulta de una mirada hacia un mundo que está ahí, que es esotérico, y que se nos presenta en la vida cotidiana. Es lo que ocurre con la magia de la música… Sale de nosotros, pero… ¿Realmente sale de nosotros? ¿O solo somos vehículos?”
La verdad es que este es un buen tema para debatir, discernir de donde proviene esa mágica fuente de inspiración de muchos artistas. ¡Ah!, ojo, hablo de los artistas geniales, no de aquellos “músicos” creados por los reality show, ni de aquellos reconocidos escritores de best seller que amasan fortunas plagiando a escritores desconocidos…

miércoles, enero 6

Ventanas

Obra de Rocío Tisera

Si pudiéramos abrir cada una de las ventanas del alma, sin miedos ni prejuicios, y mostrarnos tal como somos, tal vez no se lograría la paz en el mundo, pero de lo que si estoy seguro es que con ello ya no existiría la hipocresía. Y la hipocresía es una de las causas que origina las guerras, el hambre, la injusticia… Creo que vale la pena hacer el esfuerzo. Siempre hay algo por mejorar. Total, como mínimo, con las ventanas abiertas conseguiremos que nuestro contaminado interior logre al fin tomar una bocanada de aire puro. Y eso no es poco.

lunes, diciembre 14

Con una simple mirada

"Hablar con la mirada". Obra de Luciana Muñoz.



Cuantas veces quisiera que con solo con una simple mirada, pudiera decirte todo lo que siento, todo lo que pienso, todo aquello que solo tú debes comprender, pero que nadie más debe saber. Que práctico sería que con solo una simple mirada, pudieras entender todo lo que infructuosamente intento transmitirte en esta maraña de palabras que cada tanto escribo en este sitio. Que bueno sería para mí que con solo una simple mirada, pueda decirte con claridad: “Te amo. Te odio. Ámame. Olvídame…”

sábado, diciembre 12

MICROCUENTOS 20

Pintura de Dalmacio Rojas


BANCO

Sentado en el banco de una plaza, pienso que podría vender mi sangre a un banco de sangre, y vender mi esperma a un banco de esperma, y reunir todo ese dinero y depositarlo en un banco, en uno de esos bancos de dinero, nomás. Esto es lo que tengo que hacer. Total, yo me las banco…

TITANIC

Se dice en mi familia, que mi tatarabuelo solía relatar que él tenía un amigo que se había salvado de milagro del naufragio del Titanic, pero que poco tiempo después, había muerto ahogado con una galletita de agua. No creo que esto sea cierto, aunque se muy bien que a veces el destino se divierte con nosotros jugándonos bromas. Con muy malas bromas.

AMBULANCIA

Veo pasar una ambulancia a toda velocidad, como un rayo que cruza ante mis ojos. Seguramente, para las personas que viajan en ella no es tan así, y todo les debe parecer como una pesadilla en la que las escenas transcurren en cámara lenta. Debe ser por esto que suelen decir que el tiempo es relativo.

jueves, diciembre 10

Buitre

Pintura de Luís Saavedra (1929-1980)



Como buen buitre
que yo se que soy,
me lanzaré furioso
sobre tu cuerpo aún tibio,
y con mucho placer
devoraré en un instante
la carroña de tu calma,
la roña de tu alma.
No me juzgues.
Solo soy un buitre,
que quiere devorarte el corazón,
para acabar con tanto silencio,
y para poder soñar
aunque solo sea
por una vez,
con que ya no existe
más frío en mi ser,
ni más soledad
a mi alrededor.

martes, diciembre 8

Keiko

"Amanecer". Dibujo de Rocío Tisera



Keiko se despertó a la hora en que su padre salía a trabajar. Deben haber sido no más de las siete y treinta de la mañana, y esa traviesa niña de seis años ya no pudo volver a dormirse. Por eso se levantó sola, se calzó unas sandalias y corriendo salió a la calle. Inmediatamente se puso a jugar con un perrito vagabundo que husmeaba en la basura de la calle. Su madre aún dormía profundamente, tal como lo hacían los tres hermanitos de Keiko. La niña, con toda su inocencia, nunca podría haber imaginado que el peligro se acercaba. En un momento, el animalito pareció cansarse de los mimos de Keiko y decidió marcharse, corriendo por el callejón. La niña, que aún no se había cansado de jugar, salió a perseguirlo, siguiéndolo sin darse cuenta que se alejaba demasiado de su hogar. Luego de una larga persecución, finalmente Keiko pudo atrapar al perro, justo en el mismo momento en que una estridente alarma se escuchó en el aire. Era una señal de alerta para que la población se dirigiera a los refugios antiaéreos. Pero ella no entendía lo que sucedía.
De pronto, cientos de personas iban apresuradas por la calle. Muchas eran mujeres que huían desesperadas con sus niños semidesnudos, todos llorando asustados, chocándose entre si, buscando algún lugar seguro en donde resguardarse.
Al cabo de un par de minutos, Keiko volvió a estar sola en el medio de la calle. Tenía su perrito entre sus brazos, lo acariciaba y se reía, y muy pronto se olvidó de la escena que acababa de ver, aunque el ruido de tres aviones que surcaban el cielo le llamó la atención. Con mucha curiosidad se puso a verlos, mientras le hablaba a su nueva mascota y le contaba que eso que estaba allá arriba eran aviones, y que los aviones vuelan, y que a veces llevan gente y otras veces llevan bombas.
En un momento, ella se dio cuenta que estaba muy lejos de casa y regresó saltando y cantando sin dejar de abrazar a su amiguito. Volvió a mirar el cielo, y alcanzó a ver un brillo desmesurado que todo lo envolvía, como si el mismo sol se hubiera bajado del cielo para posarse sobre su casa.
Keiko nunca pudo llegar a casa.

(Eran las ocho y cuarto de la mañana del seis de agosto de 1945, cuando en Hiroshima, una ciudad de Honshu, la más importante isla del Japón, sufrió el genocidio causado por el primer ataque nuclear lanzado por los Estados Unidos. La bomba mató a más de 120.000 personas e hirió a 70.000, de una población de 450.000 habitantes. Hiroshima fue destruida casi en su totalidad. Tres días después, la ciudad de Nagasaki sufriría el segundo y último ataque nuclear de los Estados Unidos. Allí murieron 50.000 personas y 30.000 fueron heridos de una población d 195.000 habitantes. Todo se volatilizó en un segundo, a casi 4.000 grados dejando solo un hongo atómico de un kilómetro de altura.)

Luego del ruido ensordecedor de la explosión, hubo un largo silencio, y luego de ello, todo se convirtió en un coro de llanto y de lamentos. Cientos y cientos de fantasmas ciegos, sin cabellos, sin piel, deambulaban entre los escombros y las cenizas de lo que solían ser sus hogares, en busca de sus seres queridos.
Ya no existía ningún lugar adonde ir.

domingo, diciembre 6

Brillar

Pintura de Miguel Dávila


¿Quién eres en realidad? ¿Eres tú quién finges, o soy yo quién se equivocó, por idealizarte, por creer ver alrededor de ti un aura mágica que todo lo impregnaba?
Lo único de lo que estoy seguro, es que yo fui quién te descubrió, quién encendió esa chispa que te dio la vida, yo fui quien te hizo brillar.
Brillar.
Y ese fue justamente mi fin. Porque primero tú me iluminaste y luego terminaste por enceguecerme. Aunque eso no fue precisamente lo que me hizo sucumbir.
Lo que realmente me destruyó, es que hoy tú brillas para todos. Para todos, menos para mí.

jueves, noviembre 26

Tres al hilo de Ray Bradbury

"Ray Bradbury". Dibujo de Juan José Delfini



1- Todo se trata de intentar cosas y ver si funcionan.
2- Es fácil decir alguna inconveniencia cuando se habla por teléfono; el teléfono cambia el significado de las frases.
3- Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas, no leerlos.

martes, noviembre 24

Me gané el fuego

Pintura de Sergio Blatto



Creo que me gané el fuego en buena ley. Realmente es justo que arda, que las llamas me atormenten, me ajusticien, me castiguen. Es por esta razón que ya he dejado de gritar hace un buen tiempo (aunque como todos saben aquí el tiempo no existe), es por esto que ya no me lamento en vano. ¿Qué sentido tiene arrepentirse, si todo lo que he obrado lo he gozado a pleno, si todo lo que he realizado lo volvería hacer una y otra vez más? El fuego es mío, y solamente mío, y estoy seguro de que nunca he hecho a hace tanto mérito para ganarme algo como lo es este averno. Me gané el fuego, y todo el calor me pertenece, así como también toda la felicidad, porque desde aquí abajo, en las más tenebrosas profundidades, pequeños rayos de sol alcanzan milagrosamente a filtrarse entre las mínimas grietas de aquel techo de rocas que me sepulta, y son lo más bello que mi condenada alma ha llegado a presenciar en toda su existencia.

domingo, noviembre 22

Llorar

Pintura de Sol Halabi


Se puede llorar por una basurita que entra en el ojo, por la tierra que trae una racha de viento, o por algún tipo de producto químico que este esparcido en el aire.
Se puede llorar por algún accidental arañazo, por un brote de alergia, o por un golpe intencional.
Se puede llorar por el humo del cigarrillo, por pelar una cebolla, o por un agudo dolor de cabeza.
Se puede llorar por hambre, miedo, pena, dolor, soledad, vergüenza, hastío, depresión, locura, rabia, alegría, emoción, sorpresa, desesperación…
Llorar. Llorar. Llorar.
Ha decir verdad, en mi caso lo hago únicamente por una sola causa. Y es que yo tan solo lloro cada vez que pienso en vos.
Si.
En VOS.

viernes, noviembre 20

La rubia que aparece en la imagen




La rubia que aparece en la imagen es una chica bondadosa. Ella es de las que se preguntan eso de “¿por que hacer feliz a una sola persona cuando puedo hacer felices a muchas?”. Y no solo eso, además podemos apreciar que ella es una mujer romántica, sensible y poco pretensiosa, ya que el tipo de la otra mesa no le está regalando ni una joya preciosa, ni un reloj de oro, ni un anillo con rubíes, tan solo le está regalando una flor. ¡Una flor! Y además es muy educada, porque por más que reciba el obsequio de alguien, en ningún momento interrumpe la conversación que ya había iniciado con su pareja, algo que de verdad hubiera sido de muy mal gusto. En fin, esta rubia es la mujer ideal, sino fuera por esos pedazos de cuernos que pueden llegar a aparecer en el cráneo de todos aquellos que estén dispuestos a cortejarla…

miércoles, noviembre 18

Por eso el sol ya no es más un sol


"Pausa (en la larga marcha)". Pintura de Diana Dowek


Los perros husmean entre el montón de basura que forma montañas gigantescas.
Los niños duermen a la intemperie, cerca de líquidos cloacales que forman una laguna nauseabunda.
Moscas, hormigas, cucarachas, ratas, andan de aquí para allá, vagando por el lugar inquietas, pareciendo sufrir de cierta ansiedad.
El cielo es completamente gris, y no porque haya llegado el otoño, sino por el denso humo de unos neumáticos consumidos por las llamas.
Por eso el sol ya no es más un sol, sino un tímido círculo que apenas se hace notar.
Por eso los niños hace mucho tiempo ya que no juegan, y por lo tanto, que ya no ríen.

Esto que describo no lo he sacado de mi imaginación, tampoco lo leí en algún libro, ni lo vi en una película, ni me lo contaron.
Mis ojos aún lloran por el humo.
Mi nariz aún huele el hedor.
Mi corazón se avergüenza profundamente de no saber, de no poder, de no querer terminar de una vez con ese paisaje infernal, con esas desgarradoras imágenes que resumen la injusticia, la desigualdad social, la falta de oportunidades, la corrupción, la ausencia del Estado, la falta de solidaridad…

Por eso el sol ya no es más un sol.

lunes, noviembre 16

Debo olvidarte

Escultura de Marcelo Hepp



Debo olvidarte. Debo olvidarte. Debo olvidarte.
(Si, creo que lo estoy logrando).
Debo olvidarte. Debo olvidarte. Debo olvidarte.
(¡Ya me falta poco!)
Debo olvidarte. Debo olvidarte. Debo olvidarte.
(¡Estoy a punto de lograrlo!)
Debo olvidarte. Debo olvidarte. Debo olvidarte…

Algo salió mal… No recuerdo mi nombre, ni quien soy, ni en donde estoy.
Lo único que se, es que te amo.
Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo.

sábado, noviembre 14

3 de Borges y el tiempo

(Hermenegildo Sábat)




1- Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.
2- Solo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo.
3- El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.

jueves, noviembre 12

Si yo no fuera yo

Pintura de Ernesto Bertani


Si yo no fuera yo, y fuera otro, ¿quién sería? Tal vez, sería aquel muchacho desolado, sentado en ese solitario banco de la plaza, que espera resignado por alguien que sabe nunca aparecerá. O tal vez sería ese viejo borracho, que se encuentra en ese modesto bar y que se ríe a carcajadas de cualquier estupidez que habla junto a otros cinco viejos, tan borrachos como él. O sería quizás, aquel niño recostado sobre el césped de su jardín, que mira el cielo en busca de ver alguna nube rara, o un arco iris, o un avión plateado, o una nave interplanetaria. Si yo no fuera yo, y fuera otro, quizás sería ese sujeto que en este momento te abraza, te besa, te cuida y te ama. Él, ¿Quién sería si no fuera él?
Ojalá, él quisiera ser yo.

martes, noviembre 10

El Rasta Albino


Quien aparece en la foto es un amigo, Mario Guana, el “Rasta Albino”. Él, fanático del reggae en general y de Bob Marley en particular, enfrenta día a día sus sueños de ser tan rastafari como solo puede llegar a serlo un verdadero jamaiquino. Claro, que él cuenta con la terrible desventaja de haber nacido y de seguir viviendo en una provincia que no cuenta ni con mar, ni con palmeras, ni mucho menos con jamaiquinos…
El sueño de Mario es triunfar en Kingston, la mismísima capital de Jamaica, interpretando una nueva versión de “No woman no cry”, que es casi como querer venderle hielo a los esquimales. Pero bueno, a nadie se le debe matar los sueños. Mientras tanto, hasta que aparezca esa oportunidad de ser volverse famoso, Mario Guana, como buen cordobés, cada domingo va al estadio a alentar a su querido Club Atlético Talleres. Eso es lo único que Jamaica nunca le podrá llegar a dar.

domingo, noviembre 8

3 al hilo del Che Guevara

("Otras tierras" - Jacobo Silva)


1- Si no hay café para todos, no habrá café para nadie.
2- El momento de decisión en la vida de todo hombre, es cuando decide enfrentar la muerte. Si la enfrenta es un héroe tenga éxito o no. Puede ser un buen o mal político, pero si no puede enfrentar la muerte, nunca será otra cosa más que un político.
3- Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado.

viernes, noviembre 6

¡Papá! ¡Tengo miedo!

("El sueño de la razón produce monstruos" - Francisco Goya)


Era una madrugada de verano, deben haber sido algo así como las dos de la mañana y hacía demasiado calor. En mi dormitorio era imposible dormir ya que el ambiente estaba asfixiante y el ventilador del techo pasaba desapercibido en aquel sopor. Tanto Rosa como yo estábamos casi bañados en sudor en esa cama, por lo que intentábamos alejarnos el uno del otro para no acalorarnos más. No era una noche agradable para tener sexo. Hubiese deseado más un aire acondicionado que congelara mi cuarto que hacer el amor. Pero bien, el tema fue que en medio de ese sueño entrecortado, pesado y molesto, un llanto hizo que me sobresaltara. Era Milagros, nuestra hija, llorando por alguna pesadilla. Antes de que alcanzara a encender el velador para ir a verla, sentí sus pisadas acercarse rápidamente hacia el dormitorio y de pronto apareció ante mí. Estaba llorando. Milagros dio un salto y terminó acostada en mi cama, entremedio de mi esposa y yo. “¡Papá, tengo miedo!”, alcanzó a decir y quedó instantáneamente dormida. Abrazó a su mamá, estiró sus piernas sobre mí y dejó de llorar. El calor se me hizo aún más insoportable. Me levanté medio tambaleante, con los ojos entrecerrados y caminando como un sonámbulo, a darme una ducha. El agua salía del grifo tan caliente como si hubiese prendido el calefón. De todas formas, quedé un poco refrescado, sin esa incómoda transpiración que tenía pegada, y me fui a dormir al cuarto de mi hija. Ese lugar era mucho más fresco, quizás por la ventana que da al gran patio que tiene la casa. Corría una brisa fresca y gratificante, y casi no era necesario el ventilador. Me acosté en la cama de Milagros y quedé rápidamente sumergido en un profundo sueño…
Hasta que en un momento de la noche un ruido me despertó, un ruido bastante extraño. Creo que sonó como una risa, ¡si!, como una risa macabra y maligna, que provenía del extremo de la cama. Debo reconocer, muy vergonzosamente que sentí miedo, un miedo que hacía mucho tiempo que no me invadía. Junté coraje y me levanté a encender la luz, y aunque revisé debajo de la cama, no encontré nada raro. Apagué la luz, me volví a acostar, aunque ya no podía conciliar el sueño. Me había quedado pensando de donde pudo haber provenido aquella extraña risa. No pasó más de unos minutos cuando algo sucedió. Algo, o alguien, me golpeó, no muy fuertemente, pero lo sentí con claridad, en mi pierna derecha. Di un salto de la cama, encendí la luz y revisé todo el cuarto, pero nuevamente no encontré nada. Me volví a acostar, ya muy alterado, y con la intención de estar alerta por si algo sucedía nuevamente. Un par de minutos después sentí como si la cama se moviera, como si se deslizara levemente de un lugar a otro. No tuve que esperar nada más. Me levanté y casi corriendo fui hasta mi dormitorio. Me tiré en mi cama y abracé a mi hija a pesar del denso y húmedo calor que había allí. Tal vez, debo haberla despertado, porque en ese mismo momento ella, abrazándome también pero como si lo hiciera por compasión, me dijo susurrándome al oído: “No tengas miedo papá, ¡el cuco no existe!”. Igual, no pude dormir en toda la noche…

miércoles, noviembre 4

No a la guerra!


“No hagamos la guerra, hagamos el amor”, rezaban los graffitis que los hippies escribían en todas las paredes, allá por los años ’60. “No hagamos la guerra, hagamos el amor”, pero primero nos cuidemos…

lunes, noviembre 2

Bajo la sombra de un árbol


No existe nada mejor que estar acostado sobre la hierba, bajo la sombra fresca de un árbol, sintiendo las caricias de esa brisa que ahora corre, iluminado por esos gloriosos rayos del sol, sin tener nada más que hacer que escribir cada palabra que brota compulsivamente de mi ser.
Lo digo con conocimiento de causa.
En este momento, estoy acostado sobre la hierba, bajo la sombra fresca de un árbol, sintiendo las caricias de esa brisa que ahora corre, iluminado por esos gloriosos rayos del sol…

viernes, octubre 30

3 al hilo de Albert Einstein


1- Tus problemas no se pueden resolver en el mismo nivel mental que tenías cuando los creaste.
2- El amor por la fuerza nada vale, la fuerza sin amor es energía gastada.
3- Lo importante es no dejar de hacer preguntas...

miércoles, octubre 28

Dolor de muelas

(Pablo Picasso)


El pobre de Pedro Delfini ya no soportaba más ese terrible dolor de muelas. El sufrimiento que le hacía sentir esa profunda carie no se lo deseaba ni a su peor enemigo. Cuatro noches sin poder dormir, en las que probó de todo, desde remedios caseros como hacer buches de salmuera, o colocarse un algodón embebido en alcohol sobre la zona afectada, o ponerse una bolsita de hielo sobre el rostro, hasta tomando distintos tipos de analgésicos, calmantes, desinflamantes y antibióticos. Hizo de todo, claro, menos lo que debía hacer, o sea ir al dentista, pero su insoportable fobia a los consultorios odontológicos le impedía recurrir a esa única solución posible para su mal.
Aunque claro, ya al quinto día de ese intenso dolor de muelas que casi lo estaba llevando al borde de la locura y el suicidio, no tuvo más remedio que visitar ese lugar infernal. Con el rostro claramente inflamado por su afección, ingreso apurado al consultorio y encaró directo hacia la secretaria para pedir un turno. Pero su verdadera pesadilla recién comenzaba.
-Señor, va a tener que esperar un momento porque el doctor tiene que atender a otros pacientes que ya habían reservado su turno. –Dijo la bella y amable secretaria, aunque ante los ojos de Pedro Delfini poco de bella y amable tenía esa joven. Es que su sufrimiento ya no le permitía ni disfrutar siquiera de la belleza de una mujer como aquella.
Tomó asiento y trató de pensar en cualquier cosa, con tal de poder quitar por un momento de su mente no solo el tormento que le causaba esa maldita carie, sino también el tétrico ruido del torno, los gritos y lloriqueos de esos niños esperando, tal como el sufrido Pedro, que la secretaria pronunciara sus apellidos para terminar de una buena vez con esa cruel espera que ya se transformaba en agonía.
Pero los minutos pasaban muy lentamente, hasta que llegaron a transformarse en una hora, y el apellido Delfini seguía sin ser pronunciado por los sensuales y carnosos labios de la secretaria. Con el correr de aquellos minutos, Pedro escuchó que ella llamaba a Larrauri, Tuero, Guerra, Fontana, Mazzacane, pero nunca su apellido. Ya había pasado una hora y media, y él seguía allí, aguardando, sufriendo, enloqueciendo…
Hasta que de pronto no lo soportó más y se puso de pié, y salió corriendo despavorido a la calle, como si se tratara de un poseído, intentando escapar de esa sinfonía de tornos, llantos y apellidos, yendo en busca de una farmacia en donde comprar el calmante más eficaz que puedan llegar a venderle. Y solamente allí pudo terminar con su horroroso dolor de muelas. Porque al cruzar la calle corriendo, desesperado, sin detenerse a mirar a los costados, no advirtió que un ómnibus se acercaba velozmente hacia él.
Así, el pobre de Pedro perdió la vida, exactamente en el mismo momento en que la bella secretaria del consultorio odontológico pronunciaba a quién le correspondía el siguiente turno: “¡Delfiniii!”.

lunes, octubre 26

El uno para el otro


¿Somos el uno para el otro?
¿Somos el uno para el toro?
¿Somos el uno para el orto?
¿Somos el uno para el roto?
¿Somos el uno para el otro-toro-orto-roto?

jueves, octubre 15

3 AL HILO DE FRIEDRICH NIETZSCHE

1- La madurez del hombre es haber recobrado la serenidad con la que jugábamos cuando éramos niños.
2- Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido, de forma extraordinariamente peligrosa, el sano intelecto animal.
3- Aquel que tiene un porque para vivir, puede enfrentar todos los como.

sábado, octubre 3

Telescopio

(Pintura de Sol Halabi)

Construí un sofisticado aparato, una especie de telescopio, con el cual puedo observarte desde cualquier lugar, sin importar que tan lejos o que tan oculta puedas estar. Me costó mucho trabajo realizarlo, pero la razón que me impulsaba lo justificaba. Necesitaba saber si tú aún pensabas en mí, si aún me amabas, si me extrañabas…
Pero en realidad, cuando observé tu bella figura a través de la lente, lo único que pude alcanzar a ver fue una larga sucesión de hombres desfilando dentro de tu dormitorio. Y tu rostro que se mostraba muy feliz. Demasiado feliz.
Hoy, aquel sofisticado aparato, esa especie de telescopio con el cual podía observarte desde cualquier lugar, se encuentra tirado y olvidado, cubriéndose de tierra, junto a esos cientos de inventos míos que en lugar de solucionarme la vida, solo logran arruinarla un poco más.

miércoles, septiembre 30

Ciudad melancólica


(Pintura de Sol Halabi)

Juan está enamorado de Laura, pero Laura está enamorada de Fabián. Fabián a su vez está enamorado de Carla, aunque Carla está enamorada de Claudio. Claudio está enamorado de Alicia, y Alicia está enamorada de Damián. Damián está enamorado de Julieta, por más que Julieta esté enamorada de si misma.
Situaciones semejantes se repiten una y otra vez, irremediablemente, a lo largo y a lo ancho de esta ciudad. Quizás sea por esta misma razón que este lugar sea tan gris y melancólico, y que este tan repleto de poetas, músicos, artistas, y de soñadores en general. Porque así como Juan está enamorado de Laura, pero Laura está enamorada de Fabián, etc. etc. etc., yo estoy enamorado de vos y vos estás enamorada vaya uno a saber de quién… Así es de rompecorazones esta ciudad. Es por esta razón que yo escribo y escribo, mientras afuera cae la lluvia y el viento hace golpear mi ventana. Es por esta razón que por más que lo intente, no puedo dejar de soñar despierto.

domingo, septiembre 27

Rocío a lo Warhol

El pintor y cineasta estadounidense Andy Warhol, líder del movimiento Pop Art, hizo en 1962 un famoso retrato de Marilyn Monroe, una de las mujeres más bellas del siglo pasado. Yo, para no ser menos, representé a la señorita más bella que conozco de este siglo, Rocío, parodiando aquel trabajo que supo hacer él. Y bueno, que le vamos a hacer… Reconozco totalmente que soy un padre baboso por su hija, ¡Ja!

viernes, septiembre 25

MICROCUENTOS 19


¡QUE PENA!

Me gustaría amarte. Realmente me gustaría. Que pena que yo no te merezca. Que pena que tú no me merezcas. Y que pena, realmente que pena, que tú no me ames, ni siquiera un poquito…

ÁRBOL, LIBRO, HIJO

Planté un árbol que apenas creció un poco, se secó por completo.
Escribí un libro que solo unos cuantos leyeron, y que a ninguno de ellos le gustó.
Tengo un hijo que me odia, y que sería feliz si me viera muerto.
Hace mucho supe leer aquel viejo refrán que habla de tres cosas que hay que hacer antes de morir. Jamás creí en ello.

FIN DEL MUNDO

Encendí mi computadora, me metí en Internet y tecleé en el buscador la frase “fin del mundo”. Aparecieron más de 15.000 sitios web relacionados con ese tema. Ya he visitado cientos de esos sitios y todos ellos coinciden en algo: el fin del mundo es hoy…

martes, septiembre 22

Brújula

(Brújula dibujada por Rocío Tisera)

Me encuentro extraviado. Totalmente perdido.
Mi brújula enloqueció por completo, y en lugar de señalarme el norte como lo indica la lógica, puedo ver incrédulo como su aguja da vueltas y vueltas tal como lo hace un carrusel en un parque de diversiones.
Ahora no se que rumbo tomar. Ni a donde debo ir.
Intentaría guiarme por el sol, sino fuera porque hace semanas que el Astro Rey no aparece tras el horizonte. Trataría de guiarme por la Cruz del Sur, sino fuera porque noche tras noche, furiosas tormentas se debaten sobre mí.
¡Qué más da! Opto por lanzar una moneda al aire y que el azar tome la decisión por mí. Cara, voy hacia delante. Ceca, regreso tras mis pasos. Entonces, mis dedos impulsan el redondo metal que comienza a girar en el aire, una, y otra, y otra vez.
Cara, alcanzan a observar mis cansados ojos. Cara.
Camino hacia delante, sin saber porqué, sin imaginar a cual lugar llegaré. No importa. Lo que realmente es importante, es que no me sorprenda la muerte, aquí parado.
Por costumbre, por cábala, miro con curiosidad mi vieja brújula para saber si ya está en condiciones de darme una ayuda. Pero no es así. Esa cosa endemoniada, continúa dando miles de vueltas sin detenerse jamás. Esa brújula maldita gira hasta llegarme a marear…

domingo, septiembre 20

En la pared





Siempre deploré a aquellas personas (más si se tratan de cazadores) que cuelgan en sus paredes cabezas de animales. Si bien la taxidermia es considerada casi como un arte, no solo veo como algo de muy mal gusto que se decore un hogar con animalitos disecados, sino también que me parece de una crueldad inaudita. ¿O usted acaso se imagina tener en el living de su casa, al cuerpo disecado de su abuelita sosteniendo entre sus tiesas manos una maceta, o usándola de perchero, o algo por el estilo? En la segunda foto, se muestra la original decoración de un bar, exhibiendo en la pared una especie de escultura (que se me hace medio “rara”), aunque desconozco cual reacción despierta en los clientes. De todas formas, esta me parece más simpática, por más que la cara que muestre no sea una de las más agradables…

miércoles, septiembre 16

MICROCUENTOS 18


MI NOVIA QUE SABÍA VOLAR

Una vez tuve una novia que sabía volar, agitaba sus brazos y prontamente levantaba vuelo. Lo nuestro no duro mucho, yo sufro de vértigos, y además nunca aprendí a despegarme del suelo. Una verdadera lástima, ¿no?

DOS AMIGOS

Dos amigos se encuentran en la calle. “¡Hola! ¿Cómo te va?”, pregunta uno. “¡Bien! ¿Y a vos?”, respondió el otro. “¡Bien! ¿Y cómo te va a vos?”, dice el primero. “¡Bien! ¿Y a vos?”, responde el otro. Esta conversación se repitió 523 veces. Mientras tanto el mundo seguía girando, y el resto de la gente seguía viviendo la vida.

BOSTA

En el aire hay olor a bosta, es insoportable, nauseabundo. Reviso la suela de mis zapatos y no hay rastros de ninguna ocasional caca de perro que pueda haber pisado. Me fijo si por la calle corren aguas servidas y no, en los desagües no hay líquidos cloacales. Busco si a mi alrededor alguien está quemando basura, pero no, no se ve humo ingún lado. Me fijo si por la calle pasó algún camión atmosférico, pero no hay señales de él. No hay caso, me debo haber cagado encima otra vez.

domingo, septiembre 13

La sopa

"Las Máscaras y la muerte" - James Ensor

-Abuelo, ¡venga a tomar la sopa! –Gritó la mujer desde la cocina.
El viejito luego de un gran esfuerzo para levantarse del sillón, se aferró al gastado bastón y comenzó a caminar muy lentamente. Cuando llegó hasta la mesa con su mano izquierda, la “buena” como el solía llamarla, corrió la silla y se dejó caer pesadamente en ella. Su orgullo le impedía pedir ayuda para realizar aquella simple acción.
La mujer le sirvió el humeante plato de sopa.
-Es de cabellos de ángel, abuelo, como a usted le gusta.
Ella se retiró a corta distancia y se apoyó contra la mesada mirándolo fijamente.
-No deje nada en el plato, abuelo, le va a hacer bien.
En ese momento, dos muchachas llegaron a casa sonriéndose burlonamente, y haciendo comentarios en voz baja.
-Tome la sopita abuelito, verá que se va a sentir muuucho mejor. –Dijo una de ellas, sin dejar de sonreír.
-Eso abuelito, no deje nada en el plato, que con la panza llena se le van a acabar los achaques… -Dijo la otra, con un tono de voz bastante malicioso.
Las chicas, tentadas al punto de largar una carcajada, se sentaron en la otra punta de la mesa, observándolo con curiosidad.
El viejito, apenas terminó de tomar la sopa, comenzó a transpirar copiosamente, llenando su arrugado rostro con grandes gotas de sudor. Intentó desprenderse el botón del cuello de su camisa, utilizando su mano izquierda que, ya no tan buena, temblaba casi tanto como suele hacerlo siempre su mano derecha. Pero no pudo. Sintió que se asfixiaba, que se caía, que se desvanecía, pero aún tenía sus ojos abiertos, aterrorizados, alcanzando a ver la imagen más macabra que podría haber imaginado jamás.
Allí estaba ella, su hija, su única hija, contemplando como él se moría, sin hacer nada por ayudarlo, por socorrerlo, solo observándolo con una expresión ansiosa, como deseando que todo terminara pronto. Allí estaban sus adoradas nietas, esbozando sonrisas siniestras, sádicas, despiadadas, mirando cómodamente desde sus lugares como si todo fuera parte de una burda comedia, de una mala obra de teatro.
Nadie lo ayudó, y sin que nadie lo contuviera, se desplomó violentamente contra el suelo, produciendo un ruido seco y funesto. El viejito murió con los ojos abiertos, incrédulo, intentado descubrir en su familia aunque fuera un mínimo gesto de amor para con él.
La mujer se acercó hasta la mesa, levantó el plato vacío, y se puso a lavarlo rápidamente. Pero luego de pensarlo por un momento, lo tomó y lo arrojó directamente a la basura.
-Naty, haceme un favor, llamá a la ambulancia así se llevan a ese viejo de mierda, que está estorbando en el pasillo. Yo voy tirando a la calle todas las porquerías de él, así puedo desocupar la pieza.
-¡Ufa, mamá! ¿Por que yo? Yo me voy con las chicas al shopping. Que llame Pamela…
-¡No mami, no! ¡Que llame ella! Me tengo que cambiar urgente la ropa porque ya viene Matías a llevarme a dar una vuelta en su moto…
-¡Por Dios! Que chicas inútiles que son… ¡Bah! Tienen razón, mejor váyanse de acá porque las dos no sirven para nada. Dejen que yo, como siempre, me encargue de limpiar toda la porquería que hay en esta casa…