Obra de Rocío Tisera

viernes, junio 26

MICROCUENTOS 15

NÚMEROS

Anoche soñaba que caminaba por una ciudad en donde en todas las paredes de todas las casas estaban escritos los números 3,14159265358. Cuando le preguntaba a la gente que pasaba por allí que significaba eso, ellos solo me contestaban “3,14159265358”. ¿Qué significaba todo eso? Gracias a Dios desperté, y comprendí que mientas dormía me había orinado encima, dejando el colchón completamente empapado. Me había hecho Pi.

UNA CARTA PARA MAMÁ

En el día de la madre, intenté sin éxito redactarle una carta a mi mamá. Realmente me falló la inspiración y no podía escribir otra cosa que frases cursis y trilladas. Sin embargo, tuve más suerte con la otra carta, la que le escribí a la mamá de mi novia. Es más, le gustó tanto lo que le escribí, que ahora, ella también se convirtió en mi novia.

LOS ASTROS

Una bruja me supo decir una vez que yo, por haber nacido bajo el signo de Cáncer, iba a tener problemas de compatibilidad con las chicas del signo Leo. Con el paso del tiempo, pude comprobar que esa adivina tuvo toda la razón con esa profecía. El problema, es que la bruja obvió aclararme que esa incompatibilidad amorosa que ella predijo se iba a extender también con las mujeres de los signos de Aries, Tauro, Géminis, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario, Piscis… ¡Y hasta con las de Cáncer!

miércoles, junio 24

Te regalo la luna

El muchacho la tomó de las manos, y mirándola a los ojos, con voz emocionada, le dijo: “Si me dices que si, te regalo la luna”. Ella, sin dudarlo, le dijo que si. Y él, como todos saben, es un hombre de palabra…

lunes, junio 22

Desaparezco

Hay momentos como este
en que desaparezco,
en que me esfumo
como un fantasma,
como el viento,
como el tiempo.
Hay momentos como este
en que soy invisible
y que puedo hacer que todos
se olviden de mí,
y logar que crean
que nunca existí,
y que soy nadie,
y que soy nada.
Hay momentos como este
en que nadie
recuerda mi nombre,
ni mi existencia,
ni mi insignificancia,
y a pesar de todo,
y a pesar de todos,
soy feliz.
Muy feliz.

sábado, junio 20

Amapolas


A estas fotos las escaneé de una revista (no recuerdo cual) hace ya un buen tiempo.
Las imágenes son bastantes sugestivas y lujuriosas por cierto. Son amapolas, aunque no tengo en claro a cual especie pertenecen, si a las famosas adormideras de las que se extrae el opio, o a las amapolas de California. Lo cierto, es que esos bulbos retratados en las fotografías parecen tener algo así como… ¡vulvas! Y bueno, no en vano los griegos consideraron a la amapola como la flor de Afrodita, la diosa del amor y la belleza, equivalente a la Venus romana…
Para finalizar, juro que no digité ni modifiqué las imágenes. A veces la naturaleza, de por si sola, es algo cochinita ( y nosotros demasiado mal pensados, je!)

jueves, junio 18

Un poderoso tornado

Un poderoso tornado destruye por completo a mi indefensa ciudad.
Atrás de mi ventana, resignado, veo como ese gigantesco torbellino arrasa a su paso arrastrando todo lo que se le interpone: techos de casas, autos y árboles, entre otras cosas. Miles de objetos giran y giran en él, como seducidos por un baile trágico.
Antes de huir para refugiarme en el sótano, no puedo evitar observar una cosa pequeñita que da vueltas en el aire a una elevada altura y que grita, no, que no grita, sino que llora desconsoladamente. Es un bebé. Un pequeño bebé que flota en ese enloquecido viento como lo haría la hoja de un árbol en una suave brisa.
Salgo a la calle aún sin saber bien que es lo que debía hacer y corro tras ese niño que poco a poco va perdiendo altura. Cuando giro mi vista a un costado, puedo observar que el tornado se aleja de la ciudad, como bien podría hacerlo un lobo satisfecho luego de haber devorado todas las ovejas. Miro hacia delante y tengo ante mí, llorando aún sin consuelo, al bebé volador que milagrosamente se posó en el suelo sin tener ninguna herida a la vista. Lo tomo con mucho cuidado, lo protejo del frío entre mis brazos, y lo beso con amor, aunque también con muchísima pena.
Ese angelito de no más de seis meses de vida, seguramente ha perdido a sus padres en este desastre, y no hay nada que yo pueda hacer para calmar ese profundo llanto, salvo darle un poco de calor. Creo que eso es lo único que no se pudo llevar ese cruel tornado de aquí.

martes, junio 16

Bob Marley, futbolista

Dicen los entendidos en el tema, que Bob Marley además de ser el Rey indiscutido del reggae, era uno de los mejores futbolistas de Jamaica, tanto así, que estuvo a punto de jugar para la selección nacional de su país. Por lo tanto, Marley cantaba y jugaba al fútbol como los dioses, a diferencia de nuestro Diego Maradona que jugaba como los dioses y canta como el reverendísimo… bueno, digamos mejor que canta como un pobre diablo. (Para comprobar lo que digo, escuchen la canción llamada “Hacer el tonto”, del disco “Honestidad Brutal” (1999) de Andrés Calamaro.)

domingo, junio 14

MICROCUENTOS 14

MI ABUELO Y SU MÚSICA

Mi abuelo, en los años cincuenta fue beatnik, en los sesenta fue hippie, en los setenta fue punk, en los ochenta fue tecno, en los noventa fue heavy y en el 2000 se hizo fanático del pop. Mi abuelo, en la década que viene, ¿dejará, por fin, de romper las pelotas con la musiquita de una buena vez?

AL OTRO DÍA

La noche que la conocí, ella me juró una y otra vez que me iba a amar por toda la eternidad. Al día siguiente, ella se levantó histérica de mi cama, se vistió con toda prisa, se marchó raudamente de mi departamento, y nunca, jamás, la volví a ver. Creo que esa fue la eternidad más breve que llegué alguna vez a vivir.

CUENTITO MINIMALISTA

Frío. Oscuridad. Calle. Pasos. Ladridos. Hombre. Puñal. Mujer. Gritos. Violencia. Sangre. Muerte. Ladridos. Pasos. Calle. Oscuridad. Frío. Fin.

viernes, junio 12

Gótico Americano


(“Gótico americano” (1930) de Grant Wood. El pintor estadounidense se inspiró en los retratos flamencos del siglo XV para realizar esta obra. Con la representación de un agricultor y su mujer, Wood ironiza sobre el mundo rural de su país.)

El viejo tenía cara de bueno, aunque con su mirada mostraba cierto cansancio y fastidio. La vieja tenía un gesto indiferente, aunque sus ojos destilaban cierto mal carácter. Por lo visto, un buen día, el viejo se cansó de ella, optó por terminar con esa situación y se decidió a usar su herramienta preferida. Ahora, a él se lo puede observar mucho más alegre que de costumbre…


miércoles, junio 10

Siento


Siento que dejo el cuerpo
tan despierto como dormido.
Siento que muerta mi carne,
será muerta mi rabia.
Siento que un suspiro
se volverá mi cuerpo,
y que un parpadeo
se hará mi alma.
Siento que el principio y el fin
se mantienen ligados,
y que todo lo olvidado
regresa otra vez.
Siento que grita la piel por mí,
y que me transformo
en un simple garabato
que dibuja un viejo sin memoria.
Siento.
Siento que muero…

lunes, junio 8

Hojas


Sacudo
el árbol de mi memoria,
y así,
de esa manera,
comienzan a caer de él,
hojas,
miles de hojas
que se desploman
y se marean
en vertiginosos remolinos,
hojas amarillentas
que se quiebran
en la palma de la mano,
hojas secas
que lentamente perdieron
el hermoso verdor
que vestían,
hojas desconsoladas,
que hoy,
que también me siento marchitar,
deseo quemar…

sábado, junio 6

Estoy a punto de llegar


Estoy a punto de llegar luego de una extensa marcha, pero también a punto de partir otra vez. Siento que mi vida transcurre únicamente mientras mi espíritu se encuentra viajando. Cuando llego a mi destino, el corazón se detiene por completo hasta que comienzo a soñar cual será la próxima meta que me fije. Y así, de esta manera, estoy listo para partir de nuevo.
Estoy a punto de partir, y ya me siento un intruso en mi propia casa. Me es imposible no caer atrapado en el atractivo riesgo de ir a cualquier parte, aun a costa de perder la silla.
Y así, a medida que comienza mi marcha, me encuentro entre caras desconocidas que he soñado un millón de veces, tantas, como esas pisadas que he dejado desparramadas por cada una de las calles.
Estoy a punto de llegar, y se terminan las ciudades a la vera de esta ruta, aunque en realidad aún no encontré cual es la que será mi destino. Y corro hasta la meta, aun sabiendo que nadie estará esperándome para recibir la posta. Y me siento uno más del pueblo, por más que mis rasgos revelen que yo no soy de ningún lugar. Llegué, y me siento feliz, satisfecho, y por sobre todo, me siento vivo. Pero, a pesar del cansancio y del sueño, a pesar de la alegría y el bienestar, creo que ya es el momento de volver a partir. Y ya estoy preparado para ello…

jueves, junio 4

Febril


Un nuevo día febril empieza a explotar impetuosamente sobre el desnudo horizonte. Así se expande el sol, inundando todo de un rojo fuego, desbordándose con su cegadora luz hacia todos los puntos. Mientras tanto, la tierra se conmociona con violencia y de pronto, se abre de par en par, dejando escapar a su vez al furioso e irascible infierno, que hoy esta dispuesto a satisfacer su sed de venganza. Un nuevo día estalla, y nosotros solo somos meros espectadores que presenciamos resignados y temerosos, como el averno continúa escribiendo la saga de su cruel pesadilla sobre nuestra dolorida piel, que comienza, lentamente, a cubrirse de profundas llagas.

martes, junio 2

El artista


El sueño de Antonio Rousseau era convertirse en un talentoso, reconocido y millonario artista. Pero la cruel realidad era que él estaba muy lejos de ese objetivo, ya que artísticamente era bastante mediocre y económicamente se encontraba en la ruina.
Su novia, la misma de hacía diez años, le apoyaba en todos sus pasos y le soportaba cada uno de sus fracasos. Pero en su intimidad, Antonella, tal el nombre de su amada, sufría en secreto la desilusión de no poder conformar una familia como ya lo habían hecho casi la totalidad de sus amigas. Los años pasaban rápidamente y sus 35 recién cumplidos le comenzaron a preocupar de una manera que antes, nunca habría imaginado.
Ella era una mujer bastante atractiva y nunca le faltaron pretendientes y admiradores que le propusiesen abandonar a ese fracasado seudo-artista para iniciar una nueva vida. Y si bien algunas veces lo había llegado a dudar, el amor que sentía por Antonio siempre terminaba imponiéndose, difumando así toda idea de abandonarlo.
Mientras tanto, Antonio pasaba por cada una de sus facetas artísticas, cosechando no solo las críticas desfavorables de la totalidad de los especialistas, sino también la burla generalizada de los miembros del ambiente cultural.
Comenzó con la pintura y a pesar de sus denodados y briosos esfuerzos en intentar ser original en la manera en que combinaba colores, texturas y atmósferas, no solo no logró vender ni siquiera un miserable cuadro de los cientos que pintó, sino que además su trabajo fue defenestrado despiadadamente por los críticos.
Luego continuó con grandes instalaciones conceptuales, exponiéndolas en algunas galerías de arte de la ciudad, pero no pudo evitar que el público jamás comprendiera su obra ni tampoco impedir que lo ignorara bochornosamente.
El siguiente paso fue probar suerte con la poesía, y si bien llegó a publicar algunos de sus espantosos versos, la mayoría de los mil libros en que consistió la edición terminaron apilados en el oscuro sótano de la casa de sus padres y los pocos libros que llegaron a una librería, quedaron rápidamente en la mesa de ofertas, cubriéndose lentamente de tierra. El culpó de su fracaso a los best seller impuestos por las grandes editoriales, a las mafias enquistadas en los círculos literarios y a la falta de promoción que tiene la poesía. Pero lo cierto, es que sus letras carecían de inspiración, métrica y, por sobre todo, de buen gusto.
Después le llegó el turno a la música, aunque en realidad fue un paso demasiado fugaz.
Dio un solo concierto ejecutando el violín, y si bien explicó que lo suyo consistía en música de fusión, experimental y de vanguardia, lo cierto es que ejecutó el violín de la misma forma en que un pelotón de fusilamiento ejecutaría al condenado a muerte.
Ya a esta altura de las circunstancias, Antonella le imploraba de rodillas que se olvidara de sus inspirados trabajos y se abocara a buscar un verdadero empleo, ya que solían pasar varios días sin siquiera una moneda para comprar algo para comer. Y ni hablar de las ilusiones de ella de poder formar una familia, ya que su sueldo de empleada en un comercio del barrio, apenas les alcanzaba para pagar el alquiler.
Por todos esos motivos, poco a poco, Antonella empezó a cansarse de los desvaríos de su novio y de los nulos progresos que había realizado en su vida por culpa de él. Pero Antonio le pidió una última oportunidad.
-¿Escultor? ¿Ahora quieres ser escultor?
-Si ¿Por qué? ¿Ahora dudas de mí?
-No se que pensar Antonio, pero lo cierto es que la dueña de casa hoy me dijo que si no le pagamos los tres meses de alquiler que le debemos nos va a echar a la calle, y vos sabés muy bien que con lo que yo gano no…
-No te hagas problemas mi amor, en serio, estoy convencido que con las esculturas que voy a crear, no solo vamos a poder pagarle lo que le debemos a esa vieja analfabeta, sino que no vamos a mudar a un barrio privado. Y no solo eso, compraremos los muebles más sofisticados, viajaremos por el mundo y…
-¿Pero me estás hablando en serio, Antonio? ¿No te das cuenta de que no tenemos donde caernos muertos? Discúlpame, pero ya me estoy cansando de esta situación. Estoy harta de no tener que comer, de no poder comprarme aunque sea una miserable bombacha, de no tener hijos y sobre todo estoy harta de ser la única que trabaja en esta casa…
-¿Pero que me querés decir? ¿Qué soy un fracasado? O sea que tú también eres una de esas incultas personas que no comprende nada de arte…
-Antonio… me voy. Te quiero mucho, pero así no puedo seguir. En serio, discúlpame.
-No. No te disculpo. Y tú no te vas a ningún lado.
Antonella intentó atravesar la puerta, pero Antonio, en un ataque de nervios, la tomó violentamente de los cabellos, arrastrándola por el piso. Con mucho esfuerzo, ella logró zafarse sujetándose de la mesa. Tironeando del mantel, pudo alcanzar el florero que su madre le supo regalar para su cumpleaños y apuntándole a la cabeza de Antonio, lo arrojó con todas sus fuerzas. La frente de él pronto comenzó a sangrar y apenas notó la herida que ella le había causado, su furia fue aumentando hasta llegar a enceguecerlo.
Antonio tomó del cuello a Antonella, con esas mismas manos que habían fracasado con la pintura, las instalaciones, los poemas y la música.
La tomó firmemente del cuello hasta dejarla pálida, sin respiración.
Recién le soltó el cuello cuando sintió que sus manos se le habían entumecido.

Hoy, Antonio Rousseau se ha convertido en un talentoso, reconocido y acaudalado artista.
Todo es debido a una de sus esculturas, la más bella y sensual escultura que podría haber nacido de las manos de un artista.
Si bien los críticos hacían la observación de que el resto de la obra de Rousseau era bastante mediocre en realidad, todos consentían que “Antonella”, tal el nombre de su escultura, era única, majestuosa y sublime.
La figura, un desnudo hecho de cemento, era el retrato fiel de quién había sido su amada novia hasta no hace mucho tiempo. Era un hecho en el chismoso ambiente artístico, de que esa insensible mujer había abandonado a Rousseau muy cruelmente, rompiéndole para siempre el corazón. Él, a pesar de ello, le dedico esta obra a su amor de toda la vida.
Y eso era lógico teniendo en cuenta que debajo de ese cemento que utilizó, se encuentran ocultos ni más ni menos que los restos mortales de la pobre Antonella.
Antonio pagó todas sus deudas y ahora habita un impresionante chalet ubicado en el más importante barrio privado de la Capital. Mientras tanto, “Antonella” viaja por todo el mundo, visitando las más prestigiosas y afamadas galerías de arte.

domingo, mayo 31

Onírico


Creo que soy
uno de los pocos
que puede llegar a presenciar
en su real dimensión
a ese onírico paisaje
que ahora se encuentra
delante de mí.
Pocas miradas
pueden contemplar
lo que está allí escondido
entre medio de esas calles,
mimetizándose con cada casa
flotando en el aire,
o hasta refugiándose
en lo más profundo,
debajo de las veredas.
Imágenes, aromas, voces,
risas, penas, sueños,
vivencias pasadas
que vuelven hacia mí
murmurando su existencia,
demostrando su victoria
sobre el nefasto olvido.
Por más que el paso del tiempo
intente desvanecer
a cada una de esas imágenes,
ellas no dejan de vislumbrarse,
de revelarse espontáneamente
ante mis húmedos ojos,
que de a poco
se van durmiendo profundamente,
seducidos por la brisa fría
de una llovizna de invierno.

viernes, mayo 29

Submarino nuclear


El cruel tirano de un pequeño país mediterráneo, utilizó el 80% de sus alicaídas arcas para la compra de un submarino nuclear perteneciente a una de las potencias mundiales. Por el evidente hecho que esa nación no cuenta con salida al mar, el submarino tuvo que ser llevado a uno de los pocos lagos que posee esa empobrecida nación. A pesar que desde el lugar en que se encontraba la nueva arma no podía atacar a ningún país limítrofe, en poco tiempo, las naciones vecinas iniciaron una feroz campaña armamentista, intentando equiparar la nueva y sofisticada adquisición. Inevitablemente, como suele suceder en estos casos, la situación desembocó en una sangrienta guerra regional en la que el pequeño país quedó totalmente destruido. Muerte, hambre, miseria, enfermedades, desolación, fue lo que tuvo que sufrir el pobre pueblo por culpa de ese demente y estúpido tirano, que por cierto, aún sigue en el mismo lugar, o sea, en el poder, aplicando ahora más mano dura sobre la gente. También sigue en el mismo sitio el famoso submarino nuclear, en ese pequeño lago de ese pequeño país, sin que haya disparado aún ninguno de los costosos torpedos con que viene equipado…

miércoles, mayo 27

Tengo


Tengo un extenso catálogo de todo lo que tengo, de todo lo que perdí, de todo lo que quise y de todo lo que alguna vez quise perder. Estos son algunos ejemplos:
-Tengo los alfileres preparados para el momento del maleficio. Es solo cuestión de tiempo, mi amor, para que empieces a sentir lo que quiero.
-Tengo la gota de alcohol que avivará el dormido fuego en mis entrañas. Pronto, muy pronto, voy a comenzar a arder.
-Tengo el agua fresca que hoy calmará mi terrible sed. Es el agua misma que mañana me hundirá en su letal profundidad.
-Tengo una vela, una única vela que acaba de apagarse por culpa del fuerte viento que abrió mi ventana. Esa llama se apagó y todo en mi cuarto fue silencio y todo fue desolación.
-Tengo todas mis fichas listas para ser apostadas al perdedor. Si, al perdedor. Porque el no creer en el azar me lleva inexorablemente a creer en los milagros.
-Tengo la plena seguridad de que aprendí muy poco de los diablos y mucho menos de los viejos. Esto va en serio.
-Tengo tanta paciencia que hasta puedo dejar que me pegues primero, pero nunca que me pegues dos veces.
-Tengo la perspicacia necesaria para poder advertir que no se halla en tu mirada ese brillo asesino del que tú tanto te jactas. Ya no te temo.
-Tengo una mullida cama, cálida y suave, que me induce a dormir profundamente, y me invita a escapar de la agobiante realidad que me acecha. Esa es la entrada al universo de los sueños que ahora voy a utilizar.
Tal como dije, tengo un extenso catálogo de todo lo que tengo, de todo lo que perdí, de todo lo que quise y de todo lo que alguna vez quise perder. Algún día, revelaré más.

lunes, mayo 25

Añoro tu presencia


Añoro tu presencia,
me destruye
tu ausencia,
aunque tengo
bien en claro
que si hoy
estuvieras a mi lado,
nunca,
jamás,
sería lo mismo.
Sucede
que yo extraño
a la persona
que tú eras,
que tú
solías ser,
en aquellos
días tan lejanos,
en que tu y yo
éramos,
precisamente,
ni más ni menos,
que otras personas.

sábado, mayo 23

La soledad es...


La soledad es una llave que nos mantiene prisioneros en un lugar en donde los carceleros somos nosotros mismos.
La soledad es regresar a un mágico vientre para comenzar a vivir de nuevo.
La soledad es esperar que llamen a nuestra puerta, aún sabiendo que nadie va a venir a buscarnos.
La soledad es sentir que muere el día de hoy, y que continuamente resucita el ayer.
La soledad es vivir entre sombras que asfixian, y entender que el silencio ha sido tu respuesta definitiva.
La soledad… ¿Sabés que es la soledad? Es la inercia que me lleva irresistiblemente, a ir en busca de tus labios.

jueves, mayo 21

El doble


En el mundo existen muchas personas que son egocentristas, vanidosas y egoístas, o de mucha autoestima y amor propio, o pedantes y hedonistas. Bueno, Ramiro Goycoechea, el protagonista de la historia, comprendía, él solo, la totalidad de esas cualidades. Él estaba prácticamente enamorado de si mismo, de su cuerpo, de su inteligencia, de su carácter…
Tanto es así, que su casa estaba llena de espejos para poder contemplarse mientras realizaba cualquiera de sus quehaceres diarios, por lo que podía presenciarse mientras comía, mientras se bañaba, cuando lavaba los platos, y no solo eso, ¡también cuando hacía sus necesidades!
A Ramiro Goycoechea le encantaban muchísimo las reuniones sociales, ya que ellas eran excelentes oportunidades para poder explayarse del tema que más conocía y admiraba: él mismo. Sin embargo, no solía ser invitado mucho a las fiestas de sus conocidos debido a que absolutamente nadie lo soportaba, y ya pueden imaginarse el porque de esa reacción. Es que si de él dependiera, estaría horas y horas hablando acerca de su inteligencia, de su gran poder físico, de su carisma, de su cultura, su sensualidad irresistible…
A pesar de todo, acostumbraba a tener suerte con las mujeres, quienes se sentían atraídas por él, no tanto por su forma de ser, sino porque ellas solían creer que era un hombre que contaba con una gran fortuna, a juzgar por la manera distinguida con que se comportaba.
Su vida transcurría apaciblemente, y era en realidad la persona más feliz y segura del mundo, ya que tenía la tranquilidad de que nunca podría perder a la persona que más amaba en el mundo, o sea, él mismo.
Por lo tanto, jamás habría imaginado que algún día, todo ello iba a cambiar.

Una tarde, caminando por el centro de la ciudad, creyó verse reflejado en un espejo colocado en la parte exterior de un local comercial. Lo extraño, es que se vio vistiendo una ropa totalmente diferente. Mientras él llevaba una camisa blanca, pantalón de vestir gris y zapatos negros, su reflejo llevaba puesto una remera negra, pantalón de jeans, bastante sucio y gastado, y un par de zapatillas de lona de color incierto, debido a la cantidad de tierra y mugre que llevaba encima.
Ramiro quedó anonadado observando como alguien igual que él conversaba y se reía con una muy bonita joven. Obviamente, esa persona que estaba viendo no era él. Pero a su vez, le llamaba poderosamente la atención de que la ciudad de Córdoba pudiera albergar a dos personas tan perfectamente idénticas.
Por la inesperada situación y por la sorpresa de la que aún no podía recuperarse, no atinó a preguntarle nada, ni a seguirlo para saber donde vivía, ni siquiera, a llamar la atención para saber que reacción tendría el otro al observarlo. Rápidamente, su doble se perdió entre la gente que caminaba apurada y torpemente a esa hora de la tarde.
Ramiro tomó un taxi y volvió a su casa, notablemente shockeado y víctima de una fuerte depresión. Se recostó sobre la cama e intentó tranquilizarse, pero solo luego de tomar un calmante consiguió dormir.

Cuando se despertó al día siguiente, quiso imaginar que todo había sido un mal sueño y nada más que eso. “Es imposible que exista otro yo. Yo soy único”, pensaba Ramiro. “Dios no puede haber creado otro Ramiro, cuando me hizo estoy seguro que Él, en su infinita sabiduría, rompió el molde”, se consolaba. Esa misma noche, como lo hacía todos los sábados, se vistió elegantemente y usó casi tantos cosméticos y cremas como lo podría haber hecho una mujer. Pasó por el estilista para que le hiciera un “raro peinado nuevo”, y de paso, se sometió a una sesión de manicura. Y gracias a Dios, ya se había olvidado por completo de lo que le había sucedido el día anterior. Al fin y al cabo, todo se trataba de una simple casualidad, algo a lo que el común de la gente nunca le llevaría el apunte. Además, siempre estuvo convencido de que como él, no había nadie en el mundo. Nadie.
Pero esa misma madrugada, una vez dentro del exclusivo pub del que era habitué, lamentablemente, volvió a ver a su doble. El impostor, su gemelo, imitador o lo que fuere, estaba en esta ocasión en el sitio VIP que le pertenecía a Ramiro, con un grupo de personas a los que, una vez cerca, pudo identificar como a su mismísimo grupo de amigos.
Si bien todo pudo deberse a un mero y simple capricho del destino o del azar, Ramiro retrocedió apurado hasta encontrar por fin la salida, y subió a su auto para escaparse de ese lugar lo más pronto que podía.

Las situaciones se dieron de una manera tan particular que hicieron que el engreído tuviera finalmente la razón. Dios, de un día para otro, había optado por romper el molde de una vez por todas. Ramiro estrelló su auto contra un frondoso árbol mientras iba conduciendo su coche alocadamente por la ruta. Los peritos de la policía constataron que la aguja del velocímetro había quedado clavada en 200 kilómetros por hora, tal la velocidad en que marchaba hasta la fatal colisión.
¿Quién era su doble? ¿Un hermano desconocido? ¿Alguien que quería robar su identidad? ¿Un alienígena usurpador de cuerpos? ¡Quién puede saberlo! Lo cierto es que a nadie le importó mucho, realmente. Porque nadie lloró la muerte del verdadero Ramiro Goycoechea. Y es más, muchos festejaron a este nuevo Ramiro Goycoechea, que es mucho más simpático, agradable y humilde, sobre todo humilde, que el anterior…

martes, mayo 19

Reciclando


Hace tiempo que ya no queda absolutamente nada por inventar, ni por descubrir, ni por ingeniar, ni por crear. Tan solo nos limitamos a reciclar, digitalizar y colorear, cortamos y pegamos, o en el mejor de los casos actualizamos, todo lo que alguna persona ya lo ha imaginado hace muchos años atrás. Este pensamiento, por ejemplo, y sin ir muy lejos, se lo robé a alguien que a su vez ya lo había copiado vaya a saber uno de donde.