Obra de Rocío Tisera

jueves, agosto 28

Él



Al fin, un día, él se cansó de arrojarse al vacío, desanimado por tanto repetir esa ceremonia en cada fecha de cumpleaños. Y se dio cuenta de que no quedaban más balas disponibles para viajar por sus carnes, esas balas que utilizaba contra si mismo cada vez que el pasado se despertaba en su mente, y lo acosaba con sus culpas.Y se aburrió de balancearse casi graciosamente, sujeto de una gruesa soga que colgaba del techo y que rodeaba su cuello, tal como acostumbraba a hacerlo en aquellos momentos en que no creía en nada y sufría en su interior una soledad insoportable. Y observó hasta el hartazgo, como en esas noches en que no tenía a nadie cerca a quien pedirle perdón, sus fatigadas venas iban desafilando cada uno de los oxidados cuchillos que tenía en su casa. Y se hastió de consumir drogas, sin que nunca llegara a esa ansiada sobredosis y de aspirar el gas que escapaba del horno de la cocina, sin que nunca lo durmiera y asfixiara y de las descargas eléctricas que nunca lo fulminaban y de beber hasta lo intolerable, todos los venenos a los que finalmente resultaba ser inmune y del profundo y embravecido mar que no lograba ahogarlo y del indomable fuego que no lograba hacer arder su piel y de los trenes veloces que lo atropellaban, sin causarle daño alguno. Al fin, un día, él se dio cuenta en que consistía todo aquello, y recién en ese momento se percató quien era en realidad, y descubrió que jamás hubiese podido suicidarse, ya que su condición jamás se lo hubiese permitido. Él era una divinidad que gustaba soñar con ser simple mortal y que solía olvidarse muy a menudo que pertenecía a la monótona y aburrida eternidad. Él, solo de esta manera podía jugar incansablemente a enfrentarse con la muerte, esa dama misteriosa y desconocida a la que nunca llegaría a conocer personalmente. Él era un dios pagano. Una deidad. Él era ni más ni menos que Dios.

3 comentarios:

Aqua dijo...

ayer anduvimos paseando entre cuadros de artistas, fotos y diseños variopintos, durante el "gallery night" que se estaba haciendo en buenos aires. Lo curioso, y que trae a cuento este comentario, es que mi hermana cada vez que veía algún cuadro medio siniestro, decía: este me da miedo... y así todo el recorrido.
en resumen: este relato me dio miedo.
nos seguimos leyendo!
te dejo un abrazo!

alas de vida dijo...

gracias por tu visita a mi hogar, volveré al tuyo con más calma para leerte tranquilamente, besos

eliana supino dijo...

ni si quiera EL
puede tenerlo todo en la vida....
que cosas........
.besos.