Obra de Rocío Tisera

martes, marzo 22

La honestidad es como la virginidad



Pintura de Ernesto Bertani


Existe una frase que dice algo así como “la honestidad es como la virginidad, una vez que se pierde no se recupera jamás”. Bueno, resulta que desde hace ya un buen tiempo se practican cirugías estéticas que reconstruyen el himen, logrando que las mujeres vuelvan a ser “vírgenes”, al menos en el sentido material de la palabra. Pues bien, solo falta que alguien descubra o invente algún método para recuperar la honestidad, bien que les hace falta a la gran mayoría de los políticos de este país. Yo creo que cuando esto esté disponible, entre todos podríamos pagarles esa cirugía para que ellos puedan recobrar sus respectivas “honestidades” y así puedan desempeñar sus cargos de manera correcta. Y bueno, soñar no cuesta nada…

domingo, marzo 20

Groucho Marx: En cuatro frases -2-



- Por el mero hecho de existir la gente se cree con derecho a ser feliz.
- No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso, me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos.
- La televisión esta creando una generación de imbéciles entre los que se encuentran mis nietos.
- Esos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros.

viernes, marzo 18

El dominio de los sueños



Ciudad felíz - Obra de Andrés Sierra

El joven científico construyó un misterioso dispositivo con el que podía dominar absolutamente los sueños, ejercer el control total de todo aquello que se soñaba. Así, noche tras noche, soñaba que él era un poderoso millonario que habitaba en una fastuosa mansión frente al mar, y que poseía costosos autos, un hermoso yate, mujeres y todo aquello que deseaba poseer. Luego, comenzó a dormir también durante el día, ya que su mundo onírico era mucho más interesante y divertido que lo que vivía en el mundo real. Eso lo llevó a estar conectado a la máquina mucho más de lo aconsejable. Así es como fue que el pobre científico, a pesar de ser tan joven, encontró su muerte: soñando durante días enteros, los cuales pasaba sin comer, ni beber algo de agua, sin ni siquiera despegarse de esa máquina para poder ir al baño. Hoy, lamentablemente para mí, ese maldito dispositivo se encuentra en mi poder. Y he llegado a un punto en que ya no se si esto que ahora estoy escribiendo se leerá en el mundo real o en el hermoso mundo de los sueños que mayormente habito. Ni siquiera se fehacientemente si esto que acabo de relatar, ha sucedido en realidad, o no…

jueves, marzo 10

Arte Culinario - Parte 1

No se quien es el autor de estas obras, ni quien me envió el mail con estas imágenes, lo cierto es que están geniales. Esta es la primera tanda de imágenes con estas obras de arte culinario.















martes, marzo 1

Almas gemelas



Amiga mía,
tú acostumbras a decirme
que nosotros dos
siempre hemos sido en realidad
un par de almas gemelas.
El problema
de que tú y yo seamos gemelos,
es que me provoca cierta inquietud
que todo esto pueda terminar
en un incesto…

lunes, febrero 28

Eduardo Galeano - 3 textos de espejos



Eduardo Galeano – 3 textos de Espejos (Una historia casi universal)

Fragmentos de su libro “Espejos (Una historia casi universal)”, a continuación.

De deseo somos

La vida, sin nombre, sin memoria, estaba sola. Tenía manos, pero no tenía a quién tocar. Tenía boca, pero no tenía con quién hablar. La vida era una, y siendo una era ninguna.
Entonces el deseo disparó su arco. Y la flecha del deseo partió la vida al medio, y la vida fue dos.
Los dos se encontraron y se rieron. Les daba risa verse, y tocarse también.

Fundación de la división del trabajo

Dicen que fue el rey Manu quien otorgó prestigio divino a las castas de la India.
De su boca, brotaron los sacerdotes. De sus brazos, los reyes y los guerreros. De sus muslos, los comerciantes. De sus pies, los siervos y los artesanos.
Y a partir de entonces se construyó la pirámide social, que en la India tiene más de tres mil pisos.
Cada cual nace donde debe nacer, para hacer lo que debe hacer. En tu cuna está tu tumba, tu origen es tu destino: tu vida es la recompensa o el castigo que merecen tus vidas anteriores, y la herencia dicta tu lugar y tu función.
El rey Manu aconsejaba corregir la mala conducta: Si una persona de casta inferior escucha los versos de los libros sagrados, se le echará plomo derretido en los oídos; y si los recita, se le cortará la lengua. Estas pedagogías ya no se aplican, pero todavía quien se sale de su sitio, en el amor, en el trabajo o en lo que sea, arriesga escarmientos públicos que podrían matarlo o dejarlo más muerto que vivo.
Los sincasta, uno de cada cinco hindúes, están por debajo de los de más abajo. Los llaman intocables, porque contaminan: malditos entre los malditos, no pueden hablar con los demás, ni caminar sus caminos, ni tocar sus vasos ni sus platos. La ley los protege, la realidad los expulsa. A ellos, cualquiera los humilla; a ellas, cualquiera las viola, que ahí sí que resultan tocables las intocables.
A fines del año 2004, cuando el tsunami embistió contra las costas de la India, los intocables se ocuparon de recoger la basura y los muertos.
Como siempre.

Fundación de la belleza

Están allí, pintadas en las paredes y en los techos de las cavernas.
Estas figuras, bisontes, alces, osos, caballos, águilas, mujeres, hombres, no tienen edad. Han nacido hace miles y miles de años, pero nacen de nuevo cada vez que alguien las mira.
¿Cómo pudieron ellos, nuestros remotos abuelos, pintar de tan delicada manera? ¿Cómo pudieron ellos, esos brutos que a mano limpia peleaban contra las bestias, crear figuras tan llenas de gracia? ¿Cómo pudieron ellos dibujar esas líneas volanderas que escapan de la roca y se van al aire? ¿Cómo pudieron ellos…?
¿O eran ellas?

sábado, febrero 26

En una parada anterior



Me molesta muchísimo viajar parado en el ómnibus cada mañana al ir a trabajar. Mis piernas se vencen por el sueño, pero también por las violentas frenadas y aceleraciones que realiza el chofer continuamente como si fuera un avezado piloto de Fórmula 1, sin olvidar los pisotones y empujones que todo esto conlleva, y el malhumor contagioso que se genera entre los pasajeros. Esto es algo que a esa hora del día puede acabar rápidamente con mi paciencia. Por todo esto, hoy abandoné la parada en donde desde años aguardo el bus y decidí caminar y tomarlo en alguna parada anterior para poder conseguir un asiento desocupado. Testarudo como soy, comencé a caminar y a caminar hasta que a lo lejos, vi venir el coche. Me detuve en una parada cercana y, efectivamente, al subir al ómnibus tuve el inmenso agrado de ver un asiento solitario que me aguardaba. Me senté triunfante, orgulloso porque el esfuerzo que realicé tuvo recompensa. Lo extraño iba a suceder más adelante, ya que unas diez cuadras después, o sea en la misma parada en donde desde hace años suelo esperar, subí yo, o sea me vi subir a mí mismo, fastidioso, con el rostro somnoliento y las piernas vencidas por el sueño…

miércoles, febrero 23

Angélica Gorodischer - Los viajes en el tiempo



La narradora Angélica Gorodischer nació en Buenos Aires en 1929. Su estilo reúne rasgos propios del barroco con un humor muchas veces incisivo y asentado en la utilización del lenguaje coloquial. Entre sus obras más importantes: Cuentos con soldados (1965), Opus dos (1967), Casta luna electrónica (1977), Mala noche y parir hembra (1983), Kalpa Imperial (1983), Floreros del alabastro, alfombras de Bujara (1985), Trafalgar (1986), Jugo de mango (1988), Las repúblicas (1991), Fábula de la Virgen y el bombero (1993), Prodigios (1994) y La noche del inocente (1996).
Aquí, una reflexión de Gorodischer acerca de las paradojas de los viajes en el tiempo.
“Cuando se habla de viajes por el tiempo, en el primero en el que se piensa es en Hebert George Wells. Yo tengo una debilidad especial por Wells, del que Verne decía con cierto desprecio: “Yo aplico la ciencia; el la inventa”. Y tengo debilidad por Wells justamente por eso, porque se larga a la pileta sin averiguar si hay agua, porque se lo inventa todo. El libro de Wells sobre el viaje por el tiempo es ya un clásico, porque de lo que se trata no es de ir hacia atrás o hacia adelante en el tiempo, sino de ver cuales son las consecuencias de violar las leyes del ayer y del mañana. Paradoja fundamental: si me voy al pasado y mato a mi abuelo antes de que se case con mi abuela, no nazco nunca, no existo. Pero si no existo ¿quién es el que va al pasado a matar a mi abuelo? Si no existo nadie va al pasado y mi abuelo se casa con mi abuela y tienen hijos y yo soy uno de los hijos de los hijos y por supuesto, existo. Si existo soy el que va al pasado y mata a mi abuelo y así sucesivamente. Otra más: Soy varón de padre desconocido. Voy al pasado a averiguar quién se acostó con mi madre y me engendró. Busco a mi madre y mientras tanto conozco una muchacha, tenemos un romance, me acuesto con ella y engendro un hijo y esa muchacha que cambió de nombre y de ciudad cuando supo que estaba embarazada fue mi madre y yo soy mi propio padre. Si seguimos con los ejemplos podemos llenar páginas y horas…”

domingo, febrero 20

La piedra filosofal



Hace 500 años, un viejo sabio utilizó componentes especiales traídos de distintos lugares del mundo y pudo obtener así el objeto más preciado por los alquimistas de aquel tiempo: la Piedra Filosofal, aquello que podía transformar en oro todo aquello que tocaba. El viejo sabio logró al fin lo que había soñado durante toda su vida. Pero su invención no funcionaba del todo bien. Ya que el oro que esta piedra producía lo conseguía solo una vez en diez intentos, en las otras nueve ocasiones la piedra solo obtenía una montaña de excremento, con el olor más nauseabundo que alguna vez se pudo haber olido en la faz de la tierra. Pero la ambición siempre pudo más, y si bien el viejo sabio muy rápidamente se convirtió en alguien acaudalado y poderoso, hasta el fin de sus días la gente del pueblo no dejó de referirse a él como el “viejo-rico-huele-a-mierda”.

jueves, febrero 17

Dragón Chino - Dibujo de Rocío Tisera



Este es un dibujo de mi hija Rocío (10 años). Tal como lo que muestra la imagen, en el horóscopo chino a ella le corresponde El Dragón. Yo soy Rata (me podría haber tocado uno más cool, ¿no?).

lunes, febrero 14

Comentarios



-Y bueno, algo ella habrá hecho, seguro que lo habrá provocado –comentó Beto, el mecánico.
-¡Ah! Así que violaron a una mujer en la otra esquina… Y si, me imagino. Pasa que las mujeres de hoy en día salen casi desnudas a la calle y bueno, los hombres no somos de madera, ¿no? –dijo Pepe, el quinielero del barrio.
-Eso que le pasó a esa mujer, que no tengo idea de quien se trata pero que me la imagino, sucede porque con el paso del tiempo, la mujer se ha ido liberando y al querer imitar e igualar al hombre ha ido perdiendo la esencia y la decencia. ¿Pobre, no? Pero es así, quizás ella sola paga por los pecados de todas –insinuaba la presidenta de la comisión de fieles de la iglesia católica.
-¿La mina que se garcharon anoche? Allá en el bar me contaron que ella era una prostituta que se le escapó al chabón para el que laburaba y entonces para que aprenda, hizo que la cagaran a golpes. Calculo que con todo lo que le hicieron, ahora se va a volver más mansita –vociferó el Gordo Carranza mientras vendía el diario en la esquina.
-¡Que se cague por puta! Seguro que le gustó y que ahora va a pasar todas las noches por esta cuadra a ver si la violan de vuelta… -gritaron a coro, entre risotadas, los muchachos que siempre jugaban al fútbol en una canchita cercana.
Mientras tanto, en la comisaría, una anciana monja, vestida con su hábito, lloraba desconsoladamente, herida y ultrajada, mientras relataba al policía sumariante lo que recordaba de la traumática experiencia que había vivido en la noche anterior. La religiosa, tomando fuertemente su rosario, describía los rasgos de las personas que habían abusado de ella. Sin embargo, la gente del barrio aún seguía hablando y hablando, sin saber en verdad nada de lo que había ocurrido.

viernes, enero 28

Edgar Alan Poe en 4 frases


Ilustración de Juan José Delfini


- No tengo fe en la perfectibilidad humana. Creo que el esfuerzo humano no va a tener un efecto apreciable sobre la humanidad. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más sabio, que lo que era 6.000 años atrás.
- Todo lo que vemos o parece no es más que un sueño dentro de un sueño.
- Los pioneros y misioneros de la religión han sido la causa real de más conflictos y guerra que todas las demás clases de la humanidad.
- El hombre es un animal que estafa y no hay otro animal que estafe fuera del hombre.

martes, enero 25

Fantasma


Óleo de Oswaldo Guayasamín


Me levanté de la cama en la madrugada para ir al baño. Sentía calor, mucho calor, quizás se debía a la fiebre que me había aquejado en los últimos días. Me lavé la cara, levanté la vista y allí, en el espejo, apareció un horrible espectro que me sobresaltó, un fantasma de gesto angustiado y expresión desesperada que me miraba fijo a los ojos como suplicando algún tipo de ayuda. Quedé inmóvil, sin reacción, solo atiné a agachar la cabeza, apagar la luz y regresar a la cama. Al día siguiente, les comenté la situación a mis amigos y la mayoría de ellos coincidía en que, siendo yo víctima de una pesadilla o de una alucinación causada por la fiebre, ese fantasma que descubrí en el espejo del baño no era más que el reflejo de mi rostro. Puede ser. Lo que no termino de explicarme es porque ese fenómeno sigue repitiéndose en cada madrugada que necesito ir al baño. Siempre se encuentra allí, en el espejo, ese fantasma que me pide auxilio y que yo no se como ayudar. ¿Y si mis amigos tienen razón? ¿Y si en realidad solo soy yo pidiéndome ayuda a mi mismo? De ser así, al menos, podría entender porque ese rostro que aparece en el espejo tiene ese destello de angustia en la mirada…

sábado, enero 22

Juan Filloy en 4 frases


Juan Filloy (1894-2000) uno de los narradores y poetas más grandes que dio la provincia de Córdoba, además de amar las asociaciones numéricas y las fórmulas mágicas (todos los títulos de sus obras llevan 7 letras: Balumba, Aquende, 1934; Caterva, 1938; Finesse, Periplo, La potra, 1971; Karcino, 1979; Los Ochoa, 1984; La purga, 1994; Esto fui, 1994; Sagesse, 1995; Sexamor, 1996) y los palíndromos (frases que se pueden leer tanto de izquierda a derecha como de derecha a izquierda, “Amigo, no gima”, por ejemplo) amaba también al glorioso Club Atlético Talleres (equipo del cual, obviamente, soy hincha) del cual fue uno de los socios fundadores.

Aquí, cuatro frases de este genial escritor:

- Aquí yace Op Ollop, para él nada fue difícil, excepto el amor. ¡Por eso amo tanto a las mujeres fáciles!
- Borges es un gran escritor, pero le falta quilombo.
- He hecho de mi espíritu un cronómetro de exactitud ineluctable, con timbre despertador y esfera luminosa… Oigo y veo mi “Exacto” fracaso a cada instante.
- ¿Por qué rechazo a la televisión? Cuando se fabrique un aparato para el silencio, acaso lo compre.

miércoles, enero 19

Gitana



Iba caminando distraído, casi sin mirar por donde iba y por esa razón no tuve tiempo de evadirla. ¿A quién? A una gitana, una típica gitana vestida con sus atuendos multicolores y adornada con sus brillantes cadenas y anillos. Ella era de unos cincuenta años aunque la verdad era muy difícil calcular su edad. Era alta, muy alta y sus ojos oscuros detrás de su nariz aguileña e intimidante le daban un toque enigmático que no dejaba de despertar cierta inquietud. Cuando estuve a punto de cruzar la calle para refugiarme en la otra vereda, ella me tomó fuertemente del brazo y en un instante, volvieron a mí todos aquellos recuerdos de mi infancia, el miedo que despertaban en mí los gitanos, obviamente debido a esas estúpidas amenazas que solían hacerme mis padres cuando era solo un niño (“Si te portas mal te van a llevar los gitanos”, “Haz caso o vendrán esos gitanos que roban chicos y después los venden”, etc.) y la desconfianza que despiertan en uno estas “adivinadoras” que apenas toman tu mano aprovechan para robarte la billetera…
-¡Muchacho, muchacho! Dame la mano, ¡Te leo el futuro! –Dijo con su voz ronca y estridente.
-No señora, le agradezco, pero estoy apurado… -Alcance a balbucear.
-¡Muchacho! ¿Tenés una moneda? ¿Un cigarrito? ¡Dame tu mano que te leo el futuro, muchacho!
No pude seguir negándome. Por lo visto esa mujerona contaba con más fuerzas que yo. Me tomó la mano con tanta presión que por un momento creí que me la iba a quebrar. Cuando tuvo la palma de mi mano ante sus ojos, frunció el ceño, escupió hacia un costado y luego de pronunciar unas cuantas palabras en rumano o en húngaro o algún idioma por el estilo, me miró fijamente a los ojos y me habló en un tono malicioso.
-Muchacho, ¡Alguien muy cercano a ti va a sufrir un accidente! Y por lo visto sucederá pronto –y lanzó una carcajada estruendosa. Yo hice un par de pasos hacia atrás, y antes de darle la espalda, le dije:
-Discúlpeme, pero no soy ignorante, yo no creo en esas tonterías…”
La gitana, al oír esto, se lanzó sobre mí insultándome en su idioma y me tomó nuevamente de la muñeca, forcejeando con violencia. Instintivamente, le di un fuerte empujón, y ella trastabilló con tanta mala suerte que terminó de espaldas en la calle. Y digo con mala suerte porque en el preciso instante en que esa alta y grandota mujer se desparramó sobre el pavimento, un auto se dirigía a ella a gran velocidad y su conductor no pudo evitar atropellarla. Aprovechando que nadie percibió lo que había sucedido, me hice el distraído y salí caminando a gran velocidad para escapar del lugar. Al llegar a la esquina, doblé hacia la derecha y subí a un taxi que justo se había detenido para que descendiera un pasajero.
-Vamos al centro –Le dije, y me sentí más tranquilo, aunque sin dejar de pensar en lo que acababa de acontecer. Al fin y al cabo, me había equivocado al prejuzgar a esa gitana, ya que sin lugar a dudas, y para mi sorpresa, ella había acertado con su fatídica predicción. “Alguien muy cercano a ti va a sufrir un accidente”, había dicho. Y eso fue exactamente lo que ocurrió…

domingo, enero 16

Franz Kafka - 3 Textos Breves



Franz Kafka (03/07/1883 – 03/06/1924) nació en Praga, en el seno de una familia acomodada perteneciente a la minoría judía de lengua alemana. Con “La metamorfosis” (1915), “En la colonia penitenciaria” (1919), “El proceso” (1925), “El castillo” (1926) y “América” (1927), se convirtió en uno de los máximos escritores de todos los tiempos. En su obra, la mayor parte publicada de manera póstuma, predominan las atmósferas opresivas y las situaciones que combinan el absurdo con la tragedia.

Aquí, tres breves textos “kafkianos”.

La verdad sobre Sancho Panza

Sancho Panza, que por lo demás nunca se jactó de ello, logró, con el correr de los años, mediante la composición de una cantidad de novelas de caballería y de bandoleros, en horas del atardecer y de la noche, apartar a tal punto de sí a su demonio, al que luego dio el nombre de don Quijote, que éste se lanzó irrefrenablemente a las más locas aventuras, las cuales empero, por falta de un objeto predeterminado, y que precisamente hubiese debido ser Sancho Panza, no hicieron daño a nadie. Sancho Panza, hombre libre, siguió impasible, quizás en razón de un cierto sentido de la responsabilidad, a don Quijote en sus andanzas, alcanzando con ello un grande y útil esparcimiento hasta su fin.

El zopilote

Un zopilote estaba mordisqueándome los pies. Ya había despedazado mis botas y calcetas, y ahora ya estaba mordiendo mis propios pies. Una y otra vez les daba un mordisco, luego me rondaba varias veces, sin cesar, para después volver a continuar con su trabajo. Un caballero, de repente, pasó, echó un vistazo, y luego me preguntó por qué sufría al zopilote. -Estoy perdido -le dije-. Cuando vino y comenzó a atacarme, yo por supuesto traté de hacer que se fuera, hasta traté de estrangularlo, pero estos animales son muy fuertes... estuvo a punto de echarse a mi cara, mas preferí sacrificar mis pies. Ahora están casi deshechos.
-¡Vete tú a saber, dejándote torturar de esta manera! -me dijo el caballero-. Un tiro, y te echas al zopilote.
-¿En serio? -dije-. ¿Y usted me haría el favor?
-Con gusto -dijo el caballero- sólo tengo que ir a casa por mi pistola. ¿Podría usted esperar otra media hora?
-Quién sabe -le dije, y me estuve por un momento, tieso de dolor. Entonces le dije-: Sin embargo, vaya a ver si puede... por favor.
-Muy bien -dijo el caballero- trataré de hacerlo lo más pronto que pueda.
Durante la conversación, el zopilote había estado tranquilamente escuchando, girando su ojo lentamente entre mí y el caballero. Ahora me había dado cuenta que había estado entendiéndolo todo; alzó ala, se hizo hacia atrás, para agarrar vuelo, y luego, como un jabalinista, lanzó su pico por mi boca, muy dentro de mí. Cayendo hacia atrás, me alivió el sentirle ahogarse irremediablemente en mi sangre, la cual estaba llenando cada uno de mis huecos, inundando cada una de mis costas.

Una pequeña fábula

¡Ay! -dijo el ratón-. El mundo se hace cada día más pequeño. Al principio era tan grande que le tenía miedo. Corría y corría y por cierto que me alegraba ver esos muros, a diestra y siniestra, en la distancia. Pero esas paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar.
-Todo lo que debes hacer es cambiar de rumbo -dijo el gato... y se lo comió.

jueves, enero 13

Cuestiones biológicas



La mujer más bella de aquel pueblo era una joven de dieciocho años llamada Yamila. No hubo hombre que no cayera ante sus encantos y que no quedara hipnotizado ante sus ojazos verdes esmeralda, su rostro delicado y armonioso, y esas curvas marcadas que presentaba su delicado cuerpo. Por eso, la decepción fue mayúscula y generalizada cuando luego de una larga espera, la población masculina comprobó que el hombre que ella eligió para casarse era ni más ni menos que Don Gervasio ¡un viudo de setenta años! Decepción y también muchísima sorpresa, ya que el viejo no era ningún acaudalado estanciero, mucho menos atractivo y encima tenía fama de solitario y huraño. Las comadres del pueblo salieron automáticamente con sus chismes diciendo que el viejo había hecho un pacto con el mismísimo demonio con el pervertido fin de conseguirse jovencitas, otras decían que Don Gervasio había engualichado a Yamila con algunos antiguos brebajes que le consiguió alguna bruja. Entre tanto, en el bar del pueblo algunos hombres comentaban que el viejo poseía un miembro viril de medidas descomunales, mientras que otros sostenían la teoría de que el anciano tenía superpoderes sexuales gracias a unas infusiones que realizaba con unos milagrosos yuyos que había encontrado en las sierras. Los más mal pensados del lugar insinuaban que si bien Don Gervasio no tenía ni un peso partido por la mitad, quizás estaría a punto de cobrar una cuantiosa herencia que la malvada Yamila le estaría por robar. Lo cierto es que el viejo y la bella joven se casaron, la boda fue una linda ceremonia, y la fiesta, a pesar de ser bastante austera, fue muy alegre y concurrida. Todo marchaba bien hasta que al cabo de un año, el paso del tiempo y las cuestiones biológicas terminaron de hacer su trabajo y así el pobre Gervasio partió de este mundo. Yamila, ahora una bella joven viuda, guardó religiosamente su luto y rechazó a cada hombre que se le acercó, aún luego de cumplirse un año del deceso de su marido. Un día, las comadres del pueblo se reunieron en la plaza y decididas, fueron en busca de la joven para sacarse la duda de una vez por todas. “¿Qué tipo de gualicho hizo el malicioso de Don Gervasio para quedarse con la belleza de esa joven?” Yamila las enfrentó muy indignada y gritó a viva voz a todos los que pudieran escuchar: “¿Quieren saber con que tipo de embrujo me conquistó? ¡Con amor! ¡Con ternura, cariño, comprensión, compañía! ¿Acaso no saben lo que es el amor? ¡¡¡Váyanse de aquí inmediatamente!!!”
Las viejas chusmas se retiraron murmurando por lo bajo, comentando lo poderoso que debe haber sido aquel gualicho que el viejo le dio a la joven, ya que su efecto perdura aún luego de su muerte.

martes, enero 11

Oscar Wilde en cuatro frases



- Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que lo enfurezca más.
- Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve.
- La comunidad se embrutece infinitamente más por el uso habitual del castigo que por la ocurrencia ocasional del delito.
- Resulta de todo punto monstruosa la forma en que la gente va por ahí hoy día criticándote a tus espaldas por cosas que son absolutamente y completamente ciertas.

sábado, enero 8

Se acaba el mundo



De tanto gritar: “¡A coger que se acaba el mundo!” (o si mejor prefieren: “¡Hagamos el amor que se acaba el mundo!”) ante cada falsa profecía apocalíptica que aparecía en los medios de comunicación, el planeta finalmente terminó por destruirse, no por cataclismos cósmicos, ni hecatombes internacionales, ni castigos divinos, sino por culpa de la sobrepoblación mundial...

miércoles, enero 5

Groucho Marx en cuatro frases



- Un segundo matrimonio es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia.
- No se a que viene admirar tanto a Moisés por los Diez Mandamientos. Yo también escribo, y a mí no me sopla Dios el argumento.
- Harpo heredó las cualidades de mi madre: amabilidad, comprensión y cordialidad. Yo heredé lo que quedaba.
- El verdadero amor solo se presenta una vez en la vida… y después ya no hay manera de sacárselo de encima.