Obra de Rocío Tisera

domingo, julio 18

Playa



Yo nací en una playa
de arenas sagradas,
bajo un sol gigante
que aún quema
y enceguece.
Mojaba mis pies
en las aguas esmeraldas,
bautizaba la piel
en olas que me llevaban
y jamás me devolvían.
Pero nunca dejé de temer
a aquella lejana línea
que permite separar
el líquido del aire,
el mar del cielo.
En el horizonte
que se extiende intimidante,
esperando victorioso,
se halla el final,
la última morada.
Un día, sin saber porque,
me interné en ese verde mar
y bajo la tormenta naufragué,
viendo derrumbarse ante mí
colosos de agua y sal.
Tanta lluvia y tanto océano
extinguieron mi fuego,
y flotando en alta mar
mi mirada al fin contempló
una isla que resplandecía.
Así, morí en una playa
de arenas sagradas,
bajo un sol gigante
que aún quema
y enceguece.

1 comentario:

aliada dijo...

Me gusta mucho, mucho esta pensado, bastante pensado eh? jejej.

Muy bonito. Tiene ritmo, me encnata la poesía con ritmo.