Obra de Rocío Tisera

domingo, julio 4

De a poco

Pintura de Eduardo Giusiano


De a poco mis raíces andantes se van cansando,
y la sangre embotellada que me embriaga se va acabando.
El cuentavueltas eterno nunca deja de marchar,
y los papeles que vuelan gritan que perdí un año más.
Cuando termino por refugiarme en mi cueva de ladrillos,
siento al apagón existencial hundir sus colmillos.
La fría cuarta parte del año ya no se disfruta,
cuando uno sufre por sentirse más uno que nunca.
Si esta locura que me incendia alguna vez muere,
si el mágico motor que opera en mí se detiene,
aquel solitario río de asfalto ya no podrá verme naufragar,
bajo esa compañera nocturna que brilla sin descansar.

2 comentarios:

aliada dijo...

Felicidades!!!

Justbreath dijo...

cuando la sangre se embotella es peligroso, puede provocar gangrena o explotar ante cualquier raspon. Y es que la sensacion de letargo adormece y pareciera que uno des-vive...
Besos!