Obra de Rocío Tisera

lunes, junio 28

Agua Bendita



De tanto en tanto, mis padres suelen hacer referencia sobre algo muy extraño que sucedió en el momento de mi bautismo, cuando era un bebé de apenas un par de semanas de vida. Cuentan que al instante en que el sacerdote derramó agua bendita sobre mi frente, yo grité de una manera sorprendente, con tanta potencia que el eco de ese aullido resonó un largo lapso de tiempo por todos los rincones de la iglesia.
Mi mamá jura y perjura, sin poder evitar cierta mueca de espanto al recordarlo, que para ella más que un llanto de niño, le pareció el lamento de un ser oscuro y antiguo, y esto lo dice porque, según mamá, en el grito le pareció escuchar palabras pertenecientes a alguna lengua extraña. Mi papá recuerda que el sacerdote repitió una y mil veces sobre mí la señal de la cruz y que luego de casi echarnos de la iglesia, les recomendó que todas las noches rezaran padrenuestros, avemarías, salmos y que se yo cuantas oraciones más. Yo, sin embargo, debo decir que a mis 33 años nada sobrenatural me ha sucedido, y que mucho menos me he dedicado a rendir culto a alguna extravagante secta. Solo soy una persona común y corriente, que camina por las calles tarareando canciones en latín y arameo, mientras cada tanto me rasco esa extraña mancha de nacimiento que llevo en mi frente, con esa curiosa forma de triple seis.

4 comentarios:

aliada dijo...

Las personas comunes y corrientes son las peores....

Prefiero el demonio, al menos se quién es, alguién común y corriente...

Justbreath dijo...

jajaja pobrecitooo! Capaz querias ser judio, o budista, y solo estabas manifestando tu disconformidad con la religion impuesta.

aliada dijo...

Era evidente. Me hizo gracias el final. Común y corriente ... Pero con una señal de 666 en la frente, creo que eso quiere decir algo más que disconformidad con la religión.

niño de menta dijo...

Siempre me parecen increíbles tus cuentos, como siempre lo tuyo es puro ingénio.

Leerte me llena de alegría

Saludos y un fuerte abrazo